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Viernes, 5 de Septiembre de 2008

McCain se apunta al mensaje del cambio

El candidato republicano arremete contra la clase política de Washington donde lleva 25 años

ISABEL PIQUER ·05/09/2008 - 19:42h

REUTERS - Cindy McCain celebra el nombramiento oficial de su marido como candidato a la Casa Blanca en la convención republicana el jueves en Saint Paul.

John McCain aceptó la candidatura republicana a la presidencia de Estados Unidos como si fuera un candidato de la oposición. "Vamos a cambiar Washington", repitió el senador que lleva 25 años en el Congreso e hizo de su veteranía y experiencia el eje de su campaña.

En la clausura de la convención de Saint Paul el pasado jueves, McCain se distanció del legado del presidente George Bush, al que no mencionó por su nombre, y se presentó como un independiente dispuesto a cambiar el poder.

"No trabajo para un partido, no trabajo para intereses especiales. No trabajo para mí. Trabajo para vosotros", dijo el candidato a unos delegados entusiasmados, pero no tanto como la noche anterior, cuando aplaudieron desenfrenados a la aspirante a número dos en la Casa Blanca, la gobernadora de Alaska, Sarah Palin.

Fue un discurso patriótico, un tributo a la tenacidad de un hombre que hace ocho años intentó recorrer el mismo camino presidencial antes de ser borrado del mapa por el presidente al que ahora aspira a suceder.

Hubo momentos francamente surrealistas. "A los habituales de Washington, los que gastan demasiado, no hacen nada y piensan primero en ellos antes que en el país, les aviso: el cambio está llegando", dijo McCain que fue elegido representante por Arizona en 1983, senador en 1987 y no ha salido de la capital desde entonces.

"Nos eligieron para cambiar Washington pero dejamos que Washington nos cambiara. Perdimos la confianza del pueblo cuando algunos republicanos cedieron a la tentación de la corrupción", prosiguió el candidato, "perdimos su confianza cuando valoramos más el poder que nuestros principios".

Agradecimientos a Bush

McCain no habló de Bush. Se limitó a "agradecer al presidente por habernos liderado en los días que siguieron al peor ataque ocurrido en suelo estadounidense y por habernos salvado de otro que parecía inevitable". Se presentó como un "maverick", un rebelde dispuesto a luchar "contra la corrupción, demócrata o republicana".

El veterano senador, que siempre ha reconocido sus escasas dotes oratorias, se limitó a una intervención muy parecida a las de sus mítines de campaña. La cosa formal no es lo suyo.

Por primera vez sin embargo se explayó sobre sus cinco años y medio en las prisiones norvietnamitas, una parte del currículum que prefiere dejar a otros, y los integró en su lógica electoral: "Me enamoré de mi país cuando estaba prisionero en otro".

Un fallo inicial en la puesta en escena casi lo arruina todo. El candidato salió primero sobre el fondo verde del césped de un edificio desconocido que resultó ser una escuela de Hollywood con el mismo nombre que el Hospital militar Walter Reed, objeto de un reciente escándalo sobre el maltrato a los veteranos de Irak.

El verde es un color casi ilegal en televisión porque da al interviniente un tono lívido tirando a fiambre. Los organizadores, que no explicaron la confusión, cambiaron rápidamente la gigantesca pantalla digital a un más fotogénico azul celeste donde ondeaba la bandera americana.

McCain habló brevemente de política exterior al mencionar Al Qaeda, Irán y la reciente crisis en Georgia. "Estableceré buenas relaciones con Rusia para evitar volver a la Guerra Fría. Pero no podemos quedarnos ciegos ante la agresión y la ilegalidad internacional que amenazan la paz y la estabilidad en el mundo".

"Más de lo mismo"

En una intervención centrada casi exclusivamente en su persona, sin hablar apenas de su programa, McCain dedicó un párrafo a Obama: "Yo no me presento a presidente porque creo que la historia me ha elegido por mi grandeza personal para salvar a mi país".

Los demócratas respondieron al ataque con el mismo slogan que ya llevan semanas ensayando contra el candidato conservador: "McCain more of the same", McCain más de lo mismo.