Archivo de Público
Jueves, 4 de Septiembre de 2008

"Una ciudadanía asustada es más homogénea y manejable"

Isaac Rosa. Escritor. En una semana estará en la calle 'El país del miedo', un análisis ficcionado sobre el origen del miedo ambiental que nos coarta y atemoriza sin poder dominarlo

PEIO H. RIAÑO ·04/09/2008 - 09:03h

PEDRO CARRERO - Isaac Rosa juega con las amenazas del lector y escribe una de las grandes novelas del año.

Estamos llenos de miedos que no nos podemos quitar de encima. El país del miedo (Seix Barral) es la nueva novela de Isaac Rosa, que aparecerá el próximo 9 de septiembre. Fiel a su mirada crítica ha montado un libro que combina partes de ficción con partes de reflexión, que hurgan en los complejos de la civilización más segura de todas.

¿Por qué decidió dedicar el libro al miedo?
Es uno de los temas de nuestro tiempo. Está muy presente y se ha escrito poco sobre él. Sobre todo desde la ficción. Desde el ensayo hay algunos acercamientos interesantes. Quiero lanzar el debate y preguntar ¿de dónde viene el miedo ambiental?, ¿por qué tememos ciertas cosas y bajo ciertas situaciones?, ¿a quién le interesa que tengamos miedo?

Usted alterna ensayo y ficción para responderlas.
Sí, para reflexionar sobre esa ficción generadora y educadora de miedos. Me interesaba analizar cómo aprendemos ciertos miedos a partir de ficciones audiovisuales sobre todo, pero también literarias. De ahí tomamos los miedos a los que nos vamos a enfrentar. Y eso hace que, ante determinadas situaciones que objetivamente no tienen por qué implicar un riesgo o un peligro, nos sintamos vulnerables y amenazados.

Y lo hace desde el miedo de un padre con los peligros de su hijo.
El miedo que tiene que ver con la salud, con la alimentación, pero mucho más concentrado en los niños y su protección. Una de las cosas que pensaba cuando escribía el libro eran estos comportamientos histéricos que ocurren cada dos por tres con el tema de los pederastas, los violadores, los secuestradores, que es algo que siempre ha existido. No estoy seguro de que ahora haya más que antes, simplemente reciben tal atención que se convierten en fenómenos histéricos.

¿Por qué el miedo es una amenaza preparada?
No creo que vivamos en una realidad en la que debamos sentir miedo. No es un entorno especialmente inseguro ni amenazante. Sin embargo, recibimos mensajes relacionados con el miedo a través de la ficción, de los medios de comunicación magnificando los hechos. La clase política también genera miedos. Hoy leía en el periódico a Esperanza Aguirre diciendo que la Comunidad de Madrid está viviendo unos niveles de inseguridad insoportables. No creo que sea una ciudad insegura en comparación con otras capitales y, sin embargo, el ciudadano que recibe un mensaje en el que la primera autoridad de su comunidad, la presidenta del Gobierno madrileño, le diga que la inseguridad es "insoportable", genera una predisposición al miedo.

Su personaje está desbordado ante tanto miedo.
Podría resolver situaciones de una manera más o menos fácil, pero acaba huyendo de ella o adoptando respuestas que generan más inseguridad todavía.

¿Qué interés tiene el poder en el miedo?
El miedo tiene mucha utilidad desde el poder. Por un lado, es un factor de cohesión social que funciona; una ciudadanía asustada es más homogénea y más manejable. Por otro lado, el miedo permite distraer la atención sobre otro tipo de debates.

¿Cómo puede ser?
El Estado está fracasando en protegernos de aquello que dijo que nos iba a proteger, de otro tipo de inseguridades más de tipo social y económico.

Ni siquiera estamos preparados para eliminarlos.
El miedo tiene un elemento de comodidad. Puede ser paradójico, pero es cómodo sentir miedo y el sentir el miedo evita el querer conocer, el preguntar o el ir más allá.

El lector no lo pasa especialmente bien...
Intento que el lector sienta ese miedo. Dependiendo de los temores previos que tenga el lector, hará una lectura u otra. Es un catálogo de miedos contemporáneos, urbanos... pero yo creo que más interesante que escribir un ensayo sobre este sentimiento, era escribir una novela sobre el miedo con eficacia.

¿Sigues a tus contemporáneos?
Sí, pero no creo que haya ahora una generación como tal. Sí hay un equipaje teórico similar, pero en el resultado de sus libros no se parece. Me puedo sentir identificado con algunas propuestas teóricas, pero no me siento muy cercano a algunos planteamientos narrativos. No veo muy claro que haya una generación, más allá de que haya, por supuesto, autores que hemos nacido en unos mismos años. Pero cada uno tiene sus referentes, sus tradiciones, sus factores...