Archivo de Público
Lunes, 1 de Septiembre de 2008

Venezuela: la revolución pendiente es la policial

La inseguridad pone en peligro la política social del Gobierno de Hugo Chávez

GORKA CASTILLO ·01/09/2008 - 20:04h

AFP - Una campaña policial combate las armas de juguete.

Si fuera por los asesinatos que se registran en Caracas, hace años que la criminalidad sería el problema número uno de Venezuela. En 2007, 16.000 personas perdieron la vida a manos de pandilleros armados. Más de 43 muertes al día. La cifra degrada al quinto productor petrolero del mundo al penúltimo escalón de los lugares más inseguros de Latinoamérica, sólo superado por El Salvador.

Según un profesor universitario, en barrios pobres de Caracas "adquirir un arma sigue siendo más fácil que comprar arroz". Hay quien asegura que esta incapacidad para poner coto a la tasa de criminalidad -casi 50 homicidios por cada 100.000 habitantes- comienza a deslizar a la revolución bolivariana hacia el precipicio "por su inoperancia policial y sus concesiones a grupos radicales como los Tupamaros".

Todos los ministros del Interior venezolanos desde la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999 han fracasado en su intento por ponerle puertas al crimen. La sociedad está agotada por la violencia, degradación y miedo. Con unas elecciones locales en noviembre, el poder chavista comienza a temer que la gente se incline por proyectos policiales más efectivos, como el del actual alcalde de Chacao, el opositor Leopoldo López.

Por eso Chávez nombró en diciembre ministro del Interior al resolutivo Ramón Rodríguez Chacín, un antiguo oficial de inteligencia. En una entrevista, Chacín aseguró que su política lograría reducir los homicidios en un 27% antes de 2009. Pero hasta los propios chavistas saben que "es imposible mientras no haga cambios estructurales".