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Lunes, 1 de Septiembre de 2008

El síndrome postvacacional afecta al 15% de los adultos y al 8% de los niños

Para los más pequeños recomiendan comenzar con el horario escolar unos días antes de iniciar el colegio y para los adultos, eliminar la idea de que las vacaciones son totalmente diferentes al trabajo

PUBLICO.ES ·01/09/2008 - 14:19h


Las molestias físicas y psíquicas que sufren muchas personas al acabar sus vacaciones (síndrome postvacacional) afectan tanto a los adultos en un 15%, como a los niños, entre un 5% y 8%, según informa la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC).

Según la doctora María Jesús Cerecedo, del Grupo de Salud Mental de la SemFYC, "es más común que este trastorno aparezca en menores cuyos padres también sufren estos síntomas", como fatiga, falta de apetito, dolores musculares, tristeza e irritabilidad.

Para los más pequeños, los médicos de familia aconsejan que éstos inicien el horario escolar cuatro o cinco días antes de empezar el curso para hacer una adaptación progresiva al cambio de hábitos y evitar así la ansiedad que genera una vuelta brusca a la rutina y a los problemas cotidianos.

La consulta al médico por el llamado síndrome postvacacional sólo está justificada si persisten más allá de las dos semanas, añaden los médicos de familia en un comunicado.

Para corregir las alteraciones de carácter físico, al paciente se le aconseja regular los horarios y el reloj biológico los días previos a iniciar el trabajo.

En el terreno psicológico, los médicos recomiendan desterrar la idea o sensación de que las vacaciones son un estado absolutamente opuesto al periodo de trabajo y, por tanto, que uno es sinónimo de placer y el otro lo es de malestar o sufrimiento.

El síndrome postvacacional suele afectar a personas jóvenes, menores de 40-50 años, que experimentan una ruptura brusca del ritmo vacacional, incorporándose al trabajo sin transición alguna.

También son propensos los que presentan de forma habitual malestar con su trabajo y en la actividad cotidiana y los afectados por el "burn out" (quemados), que tienen problemas de agotamiento o desencanto con el trabajo que realizan.