Domingo, 31 de Agosto de 2008

Los republicanos suspenden el inicio de la convención

"Este es un momento de actuar, América estamos contigo, vamos a preocuparnos", dijo el candidato conservador al anunciar la decisión

ISABEL PIQUER ·31/08/2008 - 22:34h

Los republicanos decidieron este domingo limitar su primer día de convención en St Paul, en una mera formalidad protocolaria, quitando discursos y comparecencias, ante la gravedad del huracán Gustav.

"Este es un momento de actuar, América estamos contigo, vamos a preocuparnos", dijo el candidato conservador John McCain al anunciar la decisión que desluce lo que debía ser su triunfal consagración por el partido.

"Vamos a limitarnos a lo puramente logístico y dejar de lado la retórica política", añadió el director de la campaña, Rick Davis, al explicar que se abrirá la sesión, se convocarán a los delegados y se hará lo necesario para proceder a la elección de McCain, pero sin la fiesta y las celebraciones habituales del evento.

Ni el presidente George Bush, que debía tomar la palabra el primer día, ni el vicepresidente Dick Cheney viajarán de momento a Minnesota. "Estamos trabajando en alternativas", indicó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.

Los gobernadores de Luisiana, Bobby Jindal, Florida, Charlie Crist, y Alabama, Bob Riley, que también debían participar en la convención, se quedarán en sus respectivos estados.

McCain y su candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, alteraron sus agendas y viajaron este domingo a Jackson Mississippi, para ver los esfuerzos de evacuación.

Los republicanos barajaban varias alternativas para evitar cancelar su celebración, con toda la pesadilla logística tras dos años de preparativos, y seguir nominando a su candidato.

"No sería apropiado celebrar una fiesta mientras ocurre una tragedia", dijo McCain. Hoy, en función del recorrido de Gustav, decidirán de la marcha a seguir. "Todas las opciones están abiertas", dijo Davis.

Los republicanos querían evitar a toda costa dar la misma impresión de total ineptitud con la que respondieron al Katrina. Una de las ideas que circulaban era transformar el evento en un inmenso esfuerzo recaudatario para ayudar a los evacuados.

Es comienzo muy deslucido para una convención que prometía ser algo más interesante de lo previsto. La inesperada designación de la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, había causado, y seguía causando este domingo, reacciones totalmente contradictorias a ambos lados del espectro político: entusiasmo entre los más republicanos, por el perfil cristiano y conservador de la primera mujer en optar a la vicepresidencia por el partido; displicencia entre los comentaristas demócratas por la inexperiencia de Palin que sólo lleva dos años en el puesto y casi no ha viajado al extranjero.

McCain había conseguido, con una jugada maestra, "una trampa brillante" decía el New York Post, o un error colosal, "Palin no es Hillary Clinton", comentaba el New York Times, desviar la atención del omnipresente Barack Obama. Eso ya suponía un logro importante. Hasta que llegó Gustav.