Domingo, 31 de Agosto de 2008

El Sevilla empata frente a un meritorio Racing

El Sevilla empató frente a un meritorio Racing

GONZALO CABEZA ·31/08/2008 - 22:31h

Sin pisar el acelerador, y con modorra veraniega es imposible ganar ningún partido. Aunque seas superior, como es el caso del Sevilla, que fue un equipo desganado y desidioso, con pocos argumentos para colocarle entre los favoritos al título. Nombre a nombre, el equipo asusta a cualquiera: Navas, Luis Fabiano, Kanoute, Capel -aunque sea incapaz de levantar la cabeza cuando conduce el balón- una buena defensa... En resumen, un argumentario fantástico. Simplemente, no fueron ese equipo sino un compendio de despropósitos, de trote rácano y pocas ocasiones. Da la impresión de que con un poco más de ambición no se hubiesen dejado dos puntos el primer día, pero esas ganas no existieron. Consiguió la plantilla arañar al club 90 minutos más de vacaciones. Quizá cuando vuelvan comiencen a comportarse de nuevo como una máquina bien engrasada que conoce los tiempos y sabe que en un terreno de juego si no corres no ganas, por mucho que tu plantilla acumule quilates, lisonjas y comentarios sobre la calidad que atesora.

Pocas son las ocasiones que se pueden relatar del Sevilla más allá del gol porque, aunque controlaban el balón, este debió aburrirse de tanto viaje en horizontal por el medio del campo.

El Racing, por su parte, mostró una buena cara. Plantea dudas la temporada de los santanderinos, han perdido a un entrenador cuya valía ha demostrado con resultados en estos años y no tienen recambios para salir indemnes al cansancio que supone jugar en tres competiciones.

Todos esos conflictos no surgieron en el partido. Parece que los discípulos de López Muñiz han mimetizado tanto las lecciones del pasado año que ya les salen sin esfuerzo, como si el orden fuese parte de la imagen corporativa del Racing de Santander un equipo cartesiano y que conoce los vericuetos del fútbol y la fórmula perfecta para exprimir al máximo una plantilla con limitaciones. Incluso pudieron ganar, pero Garay falló un penalti en la primera mitad.

El trabajo de Colsa

Tiene Colsa, a pesar de todo, una dura papeleta este año. El pasado mostró ser un mediocampista capaz de darle cierto sentido al juego y de trabajar con cabeza en labores defensivas, un futbolista muy válido, más aún para un equipo que no anda sobrado de talento y presupuesto. Este año se le pide más, tiene que desdoblarse. De su lado se ha ido Duscher, otro trabajador incansable con jerarquía en la medular, así que, de algún modo, se ha quedado sólo. El ex racinguista salió vestido de rojo hispalense y fue ovacionado por los servicios prestados.

Lacen, su sustituto, dejó buenas sensaciones pero no tiene los galones que aseguran que la apuesta va a salir bien. Colsa, de momento, salió al paso de su nueva función. Casi todos los balones del equipo circulaban por sus pies. También la mayoría de los del Sevilla solían contar con la aparición de Colsa para terminar con las esperanzas hispalenses. Tiene trabajo, pero también ganas para no defraudar.