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Miércoles, 7 de Noviembre de 2007

Musharraf pierde el control en las zonas fronterizas con Afganistán

Las tropas paquistaníes se baten en retirada en los enfrentamientos con grupos yihadistas

PÚBLICO.ES / AGENCIAS ·07/11/2007 - 22:14h

Los yihadistas avanzan con rapidez en el noroeste de Pakistán mientras el jefe del Ejército, Pervez Musharraf, lucha desesperadamente por su supervivencia política. Los islamistas radicales conquistaron ayer una de las últimas ciudades del valle de Swat y controlan más de dos tercios de esta turística región a tan sólo cuatro horas de Islamabad.

Cerca de 200 islamistas armados entraron ayer cantando "Alá es el más grande" en la ciudad de Kalam, al final del valle. No encontraron resistencia. El martes tomaron, también sin disparar, la estratégica Bahrain, en la orilla del río Swat. Un día antes, se hicieron con Madyan. Las tropas paquistaníes se han rendido sin disparar ni un sólo tiro. "No hubo enfrentamiento, la Policía ya se había ido de Bahrain y después abandonaron Kalam cuando supieron que los islamistas se dirigían hacia allí", declaró un policía bajo condición de anonimato a la agencia AFP. Medio centenar de soldados del cuerpo fronterizo abandonaron también la base militar antes de su llegada.

Más de mil soldados han muerto desde el verano en la frontera con Afganistán. Pese a la presencia de 90.000 tropas y las decenas de millones de euros de ayuda militar estadounidense, Musharraf ha fracasado en contener a los yihadistas. Los datos son humillantes: por cada cinco insurgentes protalibanes eliminados, mueren tres soldados, según fuentes de la inteligencia paquistaní. La dureza de los combates ha provocado casi 200 deserciones sólo en el mes de octubre.

Las victorias de la milicia extremista liderada por el ulema radical Maulana Fazlullah han sido difundidas a través del valle en la emisora pirata que dirige. Desde ella, Fazlullah, anima a la lucha para imponer la ley islámica en el territorio. Considera a Musharraf y las tropas paquistaníes el enemigo a batir porque "están dirigidas por EEUU", pero también ha amenazado con atacar a las organizaciones no gubernamentales que se encuentran en la región.

Amenazas a refugiados

Según el portavoz de la Media Luna Roja en Swat, han sido advertidos de que quemarán el campo de refugiados que gestionan en el pueblo de Barikot si no lo abandonan.
La falta de medidas de seguridad y los numerosos controles instalados por los islamistas impiden que muchas familias lleguen a este campo. Se calcula que alrededor de 20.000 personas han sido desplazadas desde el inicio de los enfrentamientos, a principios de mes.

"Lo que ha ocurrido en Swat es inaudito", dijo a The Guardian el analista de defensa Hasan Askari Rizvi. "Era un centro turístico que solía estar vinculado al resto de Pakistán. Si ha ocurrido aquí, se puede extender a otras áreas del país".

Los extremistas se han beneficiado de la impopularidad del Ejército en la región y de la crisis política desencadenada por la imposición del estado de emergencia el sábado. La ex primera ministra, Benazir Bhutto, advirtió que el país podría fragmentarse y caer en manos de los señores de la guerra si no se toman medidas urgentes.

"Sólo Dios sabe lo que puede pasar con nuestras armas nucleares en este escenario", dijo Bhutto tras señalar que Musharraf ha perdido el control de las áreas fronterizas con Afganistán.