Miércoles, 7 de Noviembre de 2007

Madrid envía ocho forestales a vigilar Cañada Real

"Contribuiremos en la medida de nuestras posibilidades, que en la Cañada Real Galiana son pocas porque el daño ya está hecho; la medida es un lavado de imagen de la administración regional". Así se expresó ayer, Francisco Cabezos, el representante de CCOO de los guardas forestales de la Comunidad de Madrid, tras la primera jornada de trabajo del cuerpo en el poblado ilegal que se asienta en una vía pecuaria de 15 kilómetros.

Desde ayer ocho forestales, cuatro por la mañana y cuatro por la tarde, patrullan por la Cañada Real Galiana, donde hay unas 2.000 casas ilegales y viven unas 40.000 personas. El objetivo de la Consejería de Medio Ambiente es que los agentes vigilen que no se produzcan "nuevas ocupaciones ilegales de la vía, vertidos, quemas incontroladas y otros malos usos de la cañada".

Los agentes presentarán las denuncias de las infracciones que vean en Dirección General de Agricultura, encuadrada en la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid, y que vela por la conservación de las vías pecuarias.

Sin prevención de riesgos

El sindicato, que afirma que la Comunidad de Madrid es la máxima responsable en la "conservación de las vías pecuarias", asegura que la Consejería de Medio Ambiente no ha evaluado los riesgos de patrullar en Cañada Real.Por eso, el responsable de CCOO pidió un dispositivo conjunto o con la Policía Nacional o la Local de los cinco ayuntamientos que recorre la vía.

Hace tres semanas se organizó una auténtica batalla campal en el poblado entre Policía y vecinos que trataban de evitar el derribo de una vivienda. Hubo casi 40 heridos. Además otra zona de la vía está convirtiendo en los últimos años en uno de los mayores mercados de la droga de la región.

Patricia Rafael ·07/11/2007 - 21:54h

"Contribuiremos en la medida de nuestras posibilidades, que en la Cañada Real Galiana son pocas porque el daño ya está hecho; la medida es un lavado de imagen de la administración regional". Así se expresó ayer, Francisco Cabezos, el representante de CCOO de los guardas forestales de la Comunidad de Madrid, tras la primera jornada de trabajo del cuerpo en el poblado ilegal que se asienta en una vía pecuaria de 15 kilómetros. 

Desde ayer ocho forestales, cuatro por la mañana y cuatro por la tarde, patrullan por la Cañada Real Galiana, donde hay unas 2.000 casas ilegales y viven unas 40.000 personas. El objetivo de la Consejería de Medio Ambiente es que los agentes vigilen que no se produzcan "nuevas ocupaciones ilegales de la vía, vertidos, quemas incontroladas y otros malos usos de la cañada".

Los agentes presentarán las denuncias de las infracciones que vean en Dirección General de Agricultura, encuadrada en la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid, y que vela por la conservación de las vías pecuarias.

Sin prevención de riesgos

El sindicato, que afirma que la Comunidad de Madrid es la máxima responsable en la "conservación de las vías pecuarias", asegura que la Consejería de Medio Ambiente no ha evaluado los riesgos de patrullar en Cañada Real.Por eso, el responsable de CCOO pidió un dispositivo conjunto o con la Policía Nacional o la Local de los cinco ayuntamientos que recorre la vía.

Hace tres semanas se organizó una auténtica batalla campal en el poblado entre Policía y vecinos que trataban de evitar el derribo de una vivienda. Hubo casi 40 heridos. Además otra zona de la vía está convirtiendo en los últimos años en uno de los mayores mercados de la droga de la región.

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