Jueves, 28 de Agosto de 2008

Solbes impondrá su modelo de financiación si no hay acuerdo

Los grupos catalanes muestran su "decepción" por el atrincheramiento del Gobierno en su plan

J. ROMERO / P. GONZÁLEZ ·28/08/2008 - 22:36h

 

El Gobierno no se da por vencido. No entierra el modelo de financiación que en julio presentó a las comunidades autónomas, que considera "un buen punto de partida". 

La comparecencia extraordinaria de Pedro Solbes, ayer en el Congreso, vino a mostrar la muralla que el Ejecutivo se ha construido para defenderse de las CCAA y, singularmente, de Catalunya. Economía "continuará trabajando" para "lograr articular un acuerdo que tenga en cuenta las diferencias estatutarias y sea beneficioso para todos los ciudadanos". Ahora bien, advirtió el ministro, "si no fuera posible el consenso, el Estado puede hacer prevalecer sus criterios". El Gobierno esgrimió por primera vez un potente asidero, además de la Carta Magna: las sentencias 13/2007 y 58/2007 del Tribunal Constitucional. Ambas reconocen la facultad del Ejecutivo de aprobar su sistema si fracasa el diálogo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. "No podemos dejar de ejercer nuestras responsabilidades", razonó.

El ministro insiste en que "se está cumpliendo con todos los Estatutos"

Y en eso del "no acuerdo" la culpa no es "achacable en exclusiva" al Estado, que ha presentado un documento de bases con la intención de diseñar un "modelo armónico". Para el ministro, la responsabilidad de la demora es también de las comunidades. Por el momento, el Ejecutivo "está cumpliendo con los principios contenidos en todos los estatutos". En especial, dijo, con Catalunya, ya que se pretende que el nuevo sistema entre en vigor en 2009 y contemple los principios de "suficiencia global, autonomía, corresponsabilidad y lealtad institucional".

El ministro coló de soslayo una puya al repetitivo discurso del PP, al hilo del premio al esfuerzo fiscal: "No es razonable que se rebajen impuestos al mismo tiempo que se piden más recursos al Estado".

El PP "contentó a todos"

El portavoz conservador, Cristóbal Montoro, no se dio por aludido. Perseveró en la sospecha de que lo que plantea Economía es "subir los impuestos". Prefirió guarecerse en el embate fácil: los "novillos" de José Luis Rodríguez Zapatero por no comparecer, y la "falta de transparencia" del plan de Solbes, distinto al que negoció en 2001 siendo titular de Hacienda, que "contentó a todos".

Mofa de los demás

Los partidos catalanes mostraron el colmillo a Solbes. Sobre todo CiU, que prometió ser "inflexible". Su portavoz, Josep Sánchez Llibre, denunció el "maltrato" a Catalunya y la "decepción" por las palabras del ministro. "Incumplen la ley, no han hecho los deberes. Juegan con las cosas de comer". Después, apeló al frente de las fuerzas catalanas y a la "necesaria" vinculación con los Presupuestos. El vicepresidente desechó los argumentos: "No hay discriminación".

Montoro acusa al Ejecutivo de "falta de transparencia" en la negociación

El republicano Joan Ridao exhibió igualmente dureza. "No nos vale el golpecito a la espalda, o las lentejas", advirtió, y combatió a Solbes por insistir en que su plan se ajusta a la demanda catalana. "Su propuesta se parece al Estatut lo que un huevo a una castaña". Como solución, apostó por "poner a dieta" al Estado.

Sólo Joan Herrera (ICV) suavizó las formas, aunque subrayó la invalidez del documento del Gobierno. "Tiene un mandato legal y político, una exigencia social y un compromiso", le recordó.

El escollo del límite del 50% de gasto del Estado 

1- El adelgazamiento. El vicepresidente Solbes defiende que el Estado mantenga la mitad del gasto público total. Ahora, dijo, el Estado representa el 50,2%, sumando la Seguridad Social; sin las pensiones, quedaría superado por el gasto que ya gestionan las autonomías."¿El Estado tiene que adelgazar? Yo lo podría entender, pero no creo que lo entiendan otros", comentó irónicamente, aludiendo a que ello supondría un recorte de las partidas sociales. ERC, CiU e ICV no comparten esta posición, y entienden que el nuevo modelo de financiación debe acarrear una reducción del peso del Estado. "Con su posición, está haciendo el acuerdo más difícil", avisó Joan Herrera al vicepresidente.

2- ¿Dónde suben los ingresos? Las pocas cifras que puso ayer Solbes sobre la mesa fueron para negar que el Estado obtenga más ventajas que las autonomías en el actual modelo. Según dijo, entre 2002 y 2006 (último del que hay cifras disponibles del sistema de financiación), los ingresos autonómicos han ganado peso y suponen el 57,4% del total. En ese período, sus recursos han crecido un 35%, frente al 19% que han aumentado los del Estado.

3- Para problemas, los míos. El vicepresidente admite que el sistema de financiación vigente tiene desajustes, pero rechazó las quejas de los partidos catalanes. "Catalunya no es la autonomía que tiene más problemas de financiación, ni la segunda; tiene dificultades como otras", le replicó Solbes a Joan Ridao. "También tengo yo dificultades en estos momentos", agregó, aludiendo al impacto de la crisis en los impuestos.

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