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Miércoles, 7 de Noviembre de 2007

El presidente de Georgia responde a las protestas con el estado de excepción

Mikhail Saakasvili llegó al poder en 2003 y está considerado como un modelo de transición democrática por occidente. Ahora, la oposición le acusa de corrupción e intento de asesinato. 

PÚBLICO.ES ·07/11/2007 - 20:02h

Un policía enmascarado golpea a un manifestante durante un mitín en el centro de Tiflis, capital de Georgia. /EFE

El presidente de Georgia, Mikhail Saakasvili, ha decretado el estado de excepción en Tiflis, la capital del país, después de seis días de protestas en la calle, en las que la oposición y miles de ciudadanos exigen su dimisión. Hoy han sido 100.000 las personas que se han reunido en la plaza del Parlamento al grito de "avergüénzate Mikhail, tienes miedo de tu propia gente" y "dimisión".

Esta vez unos 1.000 policías antidisturbio han dispersado a la multitud con potentes chorros de agua y no sólo disparando pelotas de goma y gases lacrimógenos como en las anteriores jornadas. Cerca de 400 personas han sido atendidas en los hospitales de la ciudad por los efectos de las actuaciones policiales.

Un presidente acusado de corrupción e intento de asesinato 

Saakashvili se enfrenta a su peor crisis desde su ascenso al poder en 2003. Todo comenzó hace un mes cuando el entonces Ministro de defensa Irakly Okruashvili le acusó en la televisión de corrupción e intento de asesinato. Fue inmediatamente encarcelado. Luego se retractó de las acusaciones, pagó cuatro millones de euros de fianza y huyó a Alemania. Desde suelo germano volvió a su versión sobre la corrupción y el abuso de poder del Jefe del Estado.

Este episodio ha dado alas a la oposición para exigir el adelanto de los comicios previstos para el otoño de 2008. Varios líderes de la oposición están en huelga de hambre.

Los políticos afines a Saakashvili, en cambio, lamentan el deterioro de su imagen. Hasta ahora, y desde que accedió al poder en 2003 gracias a unas elecciones limpias y después de un golpe pacífico llamado la "Revolución Rosa", representaba a ojos de occidente un modelo de democracia y reforma económica a seguir por los demás países del este.

El presidente acusa a Rusia de querer desestabilizar el país 

El domingo Saakashvili acusó a Rusia de querer desestabilizar Georgia y estar detrás de la revuelta popular. Por ello, esta misma tarde ha llamado a consultas a su embajador en Moscú, Irakli Chubinishvili y ha anunciado que expulsará a varios diplomáticos rusos por mantener contactos con la oposición que desde hace días se manifiesta en las calles de Tiflis.

Georgia es el principal aliado de Estados Unidos en la órbita de la antigua URSS. El gobierno de Saakashvili mantiene desplegados varios cientos de soldados en Irak.