Martes, 26 de Agosto de 2008

Arzalluz: "Aznar fue un hombre de palabra"

El ex presidente del PNV afirma que intentó acabar con ETA mediante la negociación 

PÚBLICO.ES / EUROPA PRESS ·26/08/2008 - 15:00h

El ex presidente del PNV Xabier Arzalluz ha hecho referencia a la ruptura de la tregua tras el pacto de Lizarra, en 1999, y aseguró que en aquella ocasión tanto los etarras como el Gobierno fueron "muy sucios".

Afirmó que el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, fue "un hombre de palabra" y que intentó acabar con ETA mediante la negociación pero hubo "otros", "no sólo Mayor Oreja", que "le hicieron cambiar de opinión". 

"Los etarras no son cobardes" 

Arzalluz ha reiterado que tiene amigos "entre los fundadores" de la banda terrorista ETA, que es de su "quinta", y aseguró que los etarras "viven mal" y "no son cobardes" sino que "simplemente están acosados".

"Nunca he sido de ETA pero podía haberlo sido. ETA es de mi quinta y tengo amigos entre sus fundadores. Eran nacionalistas radicales y católicos, por cierto, pero yo nunca tuve la tentación de meterme en ETA porque no creía que mediante la violencia se pudiera conseguir todo esto y dudaba también de que mereciera la pena", explicó, en una entrevista concedida al diario El Mundo.

"Nunca he sido de ETA pero podía haberlo sido"

Al ser preguntado por el motivo por el que su formación no ha colaborado decisivamente para acabar con la banda, Arzalluz indicó que su partido "siempre" ha intentado que Madrid negocie con la organización terrorista y que "nunca" ha visto ninguna tregua "sincera de verdad", al tiempo que lamentó el papel asignado a su formación para "desbrozar el camino para que ETA negocie con el Gobierno".

"Pero esto sigue y hay sangre y no sólo de los que matan, que es lo que en España se fijan, sino también entre ellos. Los etarras viven mal y no son cobardes, simplemente están acosados", apostilló Arzalluz.

Las almas del PNV

Al ser consultado por las diferencias entre las "almas" del PNV, Arzalluz admitió que su formación tiene "varias almas" —"al menos dos", dijo— y consideró que la pérdida de confianza registrada en las últimas citas electorales se debe a que hizo campaña "fuera del reservorio natural" de sus votos.

"Nuestros votos no están en el PSOE o en el PP, por mucho que apacigüemos nuestros planteamientos, están en el mundo abertzale. Este es nuestro caladero y donde tenemos que pescar", explicó, antes de vaticinar que si el lehendakari, Juan José Ibarretxe, repite como candidato a la Presidencia del Gobierno vasco, su oponente socialista no tendrá "nada que hacer".

En caso contrario, a su juicio, el PSE podría tener "alguna posibilidad" de vencer en los comicios.

Los límites del nacionalismo vasco 

Preguntado por el límite de los nacionalistas vascos, señaló que su techo es conseguir el reconocimiento del derecho a la autodeterminación y que la ausencia de ese reconocimiento en la Constitución de 1978 es el motivo principal de su rechazo a la Carta Magna.

"Si en esta Constitución se hubiera aceptado la autodeterminación, ETA hubiera dejado de existir"

"Si en esta Constitución se hubiera aceptado el derecho de autodeterminación, ETA hubiera dejado de existir, estoy convencido de ello", subrayó el ex dirigente nacionalista vasco, para después explicar que hubiera respaldado la Carta Magna "si hubieran dejado libre el camino de la expresión de los vascos".

Autodeterminación e independencia

Arzalluz aseguró que el paso siguiente al reconocimiento del derecho a la autodeterminación sería "la independencia" y que, en ese momento, el "problema" sería dilucidar quién la apoya y quién la rechaza, por lo que defendió que "la gente" se pronuncie en referéndum.

"¿Por qué tienen tanto miedo a los referéndum?. Es una barbaridad que a mi pueblo se le pueda tener en un sitio donde no quiere estar. Es un abuso que me parece degradante para el propio Estado español", estimó.

Tras reconocer al comienzo de la entrevista que su "camino" es y será "siempre" la "independencia", el ex presidente del PNV quiso dejar claro que su formación volverá a intentar una y otra vez conseguir el éxito con iniciativas como el denominado plan Ibarretxe.

"Lo volveremos a intentar y después de esa vez vendrá otra, otra y otra. En Québec han hecho por los menos cinco referéndum y no han parado ni pararán. Nosotros tampoco lo haremos", recalcó.