Martes, 26 de Agosto de 2008

"Obama será un presidente extraordinario"

Michelle Obama, esposa del candidato demócrata, fue la estrella de una Convención en la que destacó el apoyo del partido a Hillary Clinton y la aparición de Ted Kennedy

EFE ·26/08/2008 - 11:22h

 

Los demócratas cerraron el lunes la primera jornada de la Convención de Denver con un mayor conocimiento de la vida de su candidato, Barack Obama, y un poco más unidos, gracias al apoyo público que le dio su rival en las primarias, Hillary Clinton.

El primer día de la convención tuvo un protagonista obligado, Barack Obama, uno involuntario, Hillary Clinton, y otro sorpresa, el senador Ted Kennedy que, todavía convaleciente de una operación de un tumor cerebral, fue capaz de poner en pie a los 20.000 asistentes con un discurso vibrante y emotivo.

La jornada había fue diseñada para conocer las vivencias que han forjado la personalidad del candidato, y la principal oradora fue su mujer, Michelle Obama, quien aseguró que su marido será un "presidente extraordinario".

"Barack y yo crecimos con muchos de los mismos valores: que uno trabaja duro por lo que quiere en la vida, que la palabra de uno es la ley y que uno cumplirá lo que ha dicho que haría", dijo.

Recordó cuando se conocieron y el momento en el que Obama se ganó su corazón, cuando en un acto comunitario en barrios afectados por el cierre de plantas siderúrgicas Obama habló del mundo "no cómo es sino cómo debería de ser".

Al terminar, se rodeó en el escenario de sus hijas Malia y Sasha, de 10 y 7 años, a ellas se unió vía vídeoconferencia el propio Barack Obama, que se encuentra de campaña en Misuri.

Hillary despeja dudas

 Otro de los grandes protagonistas de la noche fue el senador demócrata Edward Kennedy, cuya sola presencia en el estrado puso en pie al publico, en lo que supuso el momento más emotivo de la jornada.

Con voz firme y buen aspecto, pese que los médicos consideran incurable su enfermedad, Kennedy afirmó: "He venido a unirme a ustedes para cambiar Estados Unidos, recuperar su futuro, elevarnos hacia nuestros mejores ideales y elegir a Barack Obama" como presidente.

Pero la atención del partido durante la jornada del lunes se centró en la senadora por Nueva York, Hillary Clinton, ante las dudas que tienen algunos delegados sobre si mañana, cuando tome la palabra en la convención, dará un apoyo cerrado al candidato.

En declaraciones a la prensa, la senadora quiso despejar las dudas y dejó claro que hará todo lo posible por mostrar su pleno apoyo a Barack Obama, si bien reconoció que algunos de sus partidarios se muestran reticentes a votar por él.

"Estoy haciendo todo lo que puedo hacer, y creo que lo he demostrado", dijo.

Demócratas del otro bando 

Según dijo, planea reunirse con sus delegados el miércoles para notificarles que los libera de su compromiso de votar por ella, y pedirles que lo hagan en favor de Obama.

"Muchos de ellos votarán por Obama, pero otros se sienten en la obligación de cumplir con el compromiso que les marcaron los votantes cuando los enviaron aquí", afirmó Clinton, al dejar la puerta abierta al voto discrepante contra el actual candidato demócrata.

Simpatizantes de Hillary se han pasado al bando republicano 

Algunos de sus simpatizantes han decidido no esconder su ira y pasarse al otro bando, al formalizar un grupo que se denomina "Demócratas por McCain", que dice va a votar por John McCain el 4 noviembre.

Según el líder de "Demócratas por McCain", Silverio Salazar, el senador republicano "es un candidato que está listo para ser presidente desde el primer día".

Según una encuesta que publicó el lunes el diario USA Today, menos de la mitad de los simpatizantes de Hillary, sólo el 47%, está seguro de que votará por Obama en noviembre. Casi el 30%, indica el sondeo, se ha planteado votar por McCain, o incluso abstenerse.

Denver sucumbe a la 'obamanía' 

En las últimas horas, alrededor del Pepsi Center y el Centro de Convenciones de Denver aparecieron decenas de tenderetes improvisados que vendían todo tipo de recuerdos para los delegados demócratas: camisetas, botones, gorras, viseras, pañuelos, pulseras, y hasta muñecos.

Pero si los souvenirs tienen todas las formas imaginables, el contenido es siempre el mismo, Barack Obama.

Denver, la ciudad elegida por el Partido Demócrata para celebrar una convención histórica que terminará con la designación como candidato a la presidencia de los Estados Unidos del primer afroamericano, está sumida de lleno en la obamanía.

Si algún empresario apostó por Hillary Clinton, las camisetas con el nombre de la ex primera dama del país no han hecho acto de presencia en Denver. Con suerte reaparecerán recicladas en alguna tienda de algún país en desarrollo.

"No, no tengo nada de Hillary", señalaba con una sonrisa una vendedora que había instalado su tenderete a 20 metros de una de los accesos al Pepsi Center.

Quien no tiene ninguna duda que va a votar a Obama es Willie. Desde detrás del mostrador de la empresa de alquiler de autos en la que trabaja afirma con serenidad que "me recuerda a Kennedy. No sé por qué. Quizás es su aplomo".

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