Martes, 26 de Agosto de 2008

Lo que 'cree' el cerebro influye en el cuerpo

Un experimento muestra que la percepción subjetiva afecta al organismo

DANIEL MEDIAVILLA ·26/08/2008 - 08:19h

'La mano de goma'

La sensación de estar en posesión del propio cuerpo es uno de los elementos fundamentales de la conciencia de uno mismo. Sin embargo, aunque las personas sanas den por sentado que su cuerpo es suyo y que siempre está ahí, muchas enfermedades como la esquizofrenia o el autismo hacen que el individuo pierda esta percepción. En estos pacientes, la sensación de que una parte de su cuerpo no les pertenece suele ir acompañada de un trastorno en la regulación de la temperatura de esa zona.

Ahora, un equipo de científicos, dirigido por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido), ha demostrado que este efecto también puede producirse en individuos sanos.

Engañar al cerebro

En primer lugar, los autores del estudio, que se publica esta semana en PNAS, rompieron la sensación de posesión del cuerpo de varios voluntarios con una técnica conocida como ilusión de la mano de goma. Esta sensación se induce frotando al mismo tiempo la mano de la persona, que se mantiene fuera de su vista, y una mano de goma, que permanece visible. La técnica juega con la predilección del cerebro a integrar de forma congruente la información táctil, la visual y la que le llega sobre el movimiento y la posición de las distintas partes del cuerpo.

Los autores del estudio comprobaron que, cuando los voluntarios perdieron la percepción de que su mano era suya, la temperatura de esa extremidad descendió, como sucede en el caso de afectados por algunas enfermedades neurológicas. El descenso en la temperatura estaba directamente relacionado con la intensidad del efecto que provocó en ellos la técnica de la mano de goma. En los casos más extremos, los voluntarios llegaron a experimentar, sólo en la mano afectada, un descenso de la temperatura de casi un grado.

Además, la ilusión creada por los investigadores provocó un retraso en la percepción de las sensaciones en la mano oculta, un efecto que se atribuye a que el cerebro procesa con mayor lentitud los datos que le llegan del miembro que, aunque lo es, no reconoce como propio.

Los investigadores afirman que este descubrimiento muestra cómo la percepción que tenemos sobre nuestro cuerpo y su regulación fisiológica están relacionados.

Este resultado ayudará a comprender mejor la causa de los fallos en la regulación de la temperatura de los pacientes con algunas enfermedades neurológicas. Normalmente estos problemas se han atribuido a daños o disfunciones del sistema nervioso, pero el nuevo estudio indica que los procesos cognitivos relacionados con la representación espacial del cuerpo del paciente, también pueden tener influencia.