Lunes, 25 de Agosto de 2008

Israel recela de Obama y Biden

El Estado hebreo desconfía de las "ideas propias" sobre Oriente Medio del número dos demócrata, especialmente en Irán

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·25/08/2008 - 20:21h

Obama, en el Museo del Holocausto de Jerusalén el 23 de julio.

Es una arraigada costumbre que los israelíes duden de los candidatos demócratas. Habitualmente les cuelgan de manera automática el sambenito de "izquierdistas" y les exigen un compromiso con Israel y con sus intereses mayor del que exigen a los candidatos republicanos.

Israel apostó fuerte por Hillary hasta el último instante, y aunque el Gobierno de Olmert se mantuvo al margen de la campaña, destacados funcionarios israelíes arremetieron contra Obama desde el principio, utilizando todos los medios a su alcance, incluso correos electrónicos de gusto muy dudoso, insultantes sin paliativos, que circularon anónimamente y de forma masiva en Estados Unidos e Israel.

En los últimos días, a las críticas contra Obama se han sumado las dirigidas contra Joe Biden. Zalman Shoval, ex embajador de Israel en Washington, lo ha dicho de una manera cínica y despectiva pero clara: "Parece que Biden tiene ideas propias sobre Oriente Próximo", algo que es notorio que no agrada en Israel.

Conciliador con Irán

Y ciertamente Biden tiene algunas ideas propias sobre esta región que chocan frontalmente con los intereses israelíes, especialmente en lo tocante a Irán. Sus intervenciones en el Senado indican que no es partidario de atacar Irán, y precisamente la idea de un ataque la suscribe la clase política hebrea al unísono, y cada día con mayor urgencia.

Hay, sin embargo, otros analistas que restan importancia a esta postura. "En relación con Oriente Próximo, Biden es convencional y sin imaginación, y ha declarado su amor por el Estado judío con tanto entusiasmo como cualquier otro", afirma Gil Troy.

Este mismo lunes, Obama ha dicho que Estados Unidos y sus aliados deben "tratar la cuestión iraní antes de que Israel se sienta acorralado". También ha recomendado una actuación "más firme y efectiva para contener las ambiciones nucleares iraníes".

Estas declaraciones intentan quizás tranquilizar a Israel y apaciguar las feroces críticas que el número dos de Obama ha recibido en Israel por su actitud proclive al diálogo y la negociación con el régimen islámico, y claramente contraria a una intervención militar.

Pero Biden ha ido más lejos al afirmar que, en su opinión, Pakistán representa un peligro nuclear mucho mayor que Irán.

En 2007 Biden votó en contra de la propuesta de declarar a la Guardia Revolucionaria como grupo terrorista, argumentando que la resolución podía servir de excusa a Bush para atacar Irán sin mayores preámbulos.
Con respecto a Israel, las declaraciones de Biden, como las de Obama, no pueden ser más tranquilizadoras. "No es necesario ser judío para ser sionista", manifestó en marzo de 2007.

A pesar de ello, Matt Brooks, director de la coalición judío-republicana, le ha criticado en los siguientes términos: "La comunidad judía ya estaba muy preocupada con la ingenuidad de Obama respecto a la amenaza iraní. Pero con la elección del senador Biden, votar por Obama se ha convertido en un riesgo todavía mayor".

Irak: la principal discrepancia entre Obama y Biden 

La mayor diferencia entre Obama y Biden en política exterior tiene que ver con Irak. En 2003 Biden fue uno de los senadores que votó con la mayoría a favor de la invasión, una decisión que Obama criticó en su momento y ha seguido criticando después porque considera estaa aventura militar desproporcionada.

Desde entonces, ha llovido mucho y el ahora candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos, ha condenado en repeidas las formas y maneras con que la administración Bush ha conducido su política en Irak.

A pesar de sus diferencias iniciales en esta cuestión, ni Obama ni Biden se han marcado un fecha concreta para evacuar a las tropas de su país del conflicto iraquí.

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