Lunes, 25 de Agosto de 2008

Agosto de festivales

Seis propuestas para conocer las fiestas más ‘frikis' que se celebran en verano por todo el planeta

AIDA M. PEREDA ·25/08/2008 - 09:51h

Piping Festival (Glasgow, Escocia)

Barcelona

Estar presente en todas las fiestas de guardar no es sólo un problema de cuidar el hígado, sino también de ubicuidad. Las posibilidades son inmensas.

Hay festivales para dar y tomar. Prácticamente en todos los lugares del mundo existe uno. Y es que programar un evento consagrado a cualquier tipo de actividad humana multiplica el atractivo turístico del lugar que lo acoge. Por algo se dice que hay gente pa tó. Quienes no sepan disfrutar de unas simples vacaciones tirándose a la bartola o tostándose bajo el sol y buscan una experiencia distinta, tienen donde elegir.

Los festivales de música son una oportunidad única para ver de cerca a viejas glorias del rock, antes de que se retiren otra temporada, o bien conocer a grupos noveles que aún no han desplegado todas sus tablas sobre el escenario. También son una buena excusa para acampar en sitios insospechados o conocer a gente con las mismas inquietudes patológicas.

No obstante, la plaga de festivales no es sólo musical, pues los certámenes absurdos, que congregan a todo tipo de frikis y curiosos, se han convertido en una opción más para quien no sabe qué hacer con su ocio. Los hay para todos los gustos y de todos los colores. Girando alrededor del mundo es posible descubrir las excusas para montar una fiesta más insospechadas.

European Elvis Festival (Bad Nauheim, Alemania)

Un certamen ideal para los que aún crean que, de algún modo, Elvis está vivo: el European Elvis Festival. Es aquí, en la ciudad de Bad Nauheim, donde el rey del rock realizó su servicio militar y conoció a la que después sería su mujer, Priscilla Ann-Beaulieu. Miles de fanáticos e imitadores rinden tributo a la estrella con conciertos-homenaje y la proyección de sus 31 películas. También es posible visitar el Hotel Grunewald -donde vivió una temporada- o participar en l desfile de Cadillac, siempreque se posea uno. 

Fiesta de las aves (Sacile, Italia)

Una cita desaconsejada para quienes se traumatizaran con ‘Los pájaros', de Alfred Hitchcock, es la que se organiza cada año en la localidad italiana de Sacile. Allí, miles de mirlos y de canarios se desgañitan ante un jurado de expertos que elige al mejor ‘pío, pío'. Pero eso no es todo, porque la Fiesta de las Aves culmina con la Gara del Chioccolo, donde los premiados no son aves, sino personas que padecen un trastorno de personalidad: ¡tienen complejo de ser un pájaro!

Festival Siete Hermanas (Hong Kong)

¿Cansado del peligro de perpetuarse en la soltería? Una solución puede ser participar en esta gran fiesta, a la que única y exclusivamente está invitado todo aquel que no tenga pareja.

Es el Festival de las Siete Hermanas, que se celebra en Hong Kong desde, aseguran, el año 750 a.C. Desde entonces, miles de personas se encuentran en la Piedra de los Amantes, en Wan Chai, para ver si con un poco de suerte, al fin ligan. 

Piping Festival (Glasgow, Escocia)

Quien no padezca de migrañas ni le dé vergüenza lucirse en falda escocesa, puede viajar a Glasgow para asistir al Piping Live Festival. Gaiteros de todo el mundo perforan los oídos de un público temerario, que se muestra ávido por escuchar de cerca el sonido penetrante de este instrumento tan popular en Escocia. Aire solemne y coreografías a cuadros dan vida a una tradición que congrega a los amantes de la música escocesa junto a los mejores gaiteros del mundo.

Festival de la Cerveza (Avilés, Asturias)

Una opción magnífica para todos los adictos a la cebada es acudir en Asturias al Festival de la Cerveza de Avilés. No es extraño que esta localidad norteña viva en un permanente estado de embriaguez durante cinco días de fiesta, ya que es posible degustar más de 70 marcas de esta popular bebida, y eso puede hacer tambalearse hasta a los bebedores más curtidos. 

Feria Puck (Killorglin, Escocia)

Quien más quien menos ha visto alguna vez a una cabra dando vueltas en una silla al ritmo de un organillo... Pues en la Feria Puck de Killorglin se puede ver cómo proclaman rey a este animalillo, que controla todo desde una plataforma de 15 metros de altura durante los tres días que dura este festival callejero. La leyenda cuenta que el origen de esta tradición se remonta a allá por el siglo XVII, cuando una cabra alertó -no cuentan cómo- a la ciudad del avance de las tropas del general Cromwell.