Viernes, 22 de Agosto de 2008

Algas para salvar el Ganges

Una ONG india y la Universidad de Berkeley (EEUU) desarrollan un nuevo método para limpiar las aguas del rio sagrado

ELISA RECHE ·22/08/2008 - 21:00h

PÚBLICO - Dos hindués se bañan en el Ganges a su paso por Varanasi.

Ambar se desnuda y se introduce lentamente en las aguas parduscas del río Ganges, a su paso por la ciudad india de Varanasi. Su mujer y su hija también se sumergen entre ofrendas florales y barcas, junto a lavanderas, viudas recién rapadas y peregrinos. Los ghats, escaleras que dan a parar al Ganges, son el centro vital de Varanasi.

“El Ganges no está contaminado”, afirma Ambar, ingeniero informático de 42 años que ha venido desde Delhi y bebe el agua del río de la cuenca de sus manos. Hasta 60.000 personas se bañan todos los días en un tramo de 7 kilómetros del río, a lo largo de la ciudad, para lavar sus pecados, ya que el Ganges es considerado por los hindúes un río sagrado. Hasta 30.000 cadáveres son arrojados al año para escapar de la rueda de la reencarnación.

A pesar de la opinión de Ambar, las aguas del Ganges en este trecho contienen hasta 1,5 millones de bacterias coliformes fecales por cada 100 mililitros de agua, cuando la cifra debería ser inferior a 500.

Cada vez que los dos millones de personas que habitan Varanasi tiran de la cadena, las aguas sin tratar van a parar directamente al río, a través de 32 desagües.

Las tres depuradoras de la ciudad funcionan con electricidad, pero, en Varanasi, los cortes de la corriente son más que frecuentes, además de que durante la época del monzón los desagües quedan inutilizados.

El profesor Mishra ha dedicado los últimos 25 años de su vida a limpiar el Ganges. Profesor de Hidrología en la Universidad de Varanasi y sacerdote del templo de Hanuman, fundó la ONG Fundación Sankat Mocha para denunciar la contaminación del río a su paso por Varanasi.

Hasta 30.000 cadáveres son arrojados cada año a estas aguas 
 Un total de 400 millones de personas viven del río

“Estoy comprometido con esta tradición”, explica Mishra. “Creo que el Ganges es una diosa y limpia los pecados. Antes me bañaba todos los días en el río y todavía hoy, que tengo problemas con las rodillas, me vierto un vaso de agua del río que me traen mis ayudantes”. En todo caso, Mishra reconoce: “Soy un científico, así que entiendo las consecuencias de utilizar agua contaminada, he contraído polio y fiebres tifoideas, pero aún así me baño. Nosotros tenemos una relación muy especial con el Ganges”.

La ONG ha asumido la responsabilidad de limpiar el río a su paso por Varanasi, ya que el Gobierno indio le ha dado luz verde para poner en práctica un plan alternativo para el tratamiento de las aguas. Desarrollado junto a la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, el nuevo método no hace uso de la electricidad, sino de un sistema de tuberías que conduce las aguas fecales hasta una tierra baldía, donde son tratadas con algas.

“Se realiza un gran esfuerzo por salvar especies animales en extinción; hagamos ese mismo esfuerzo para salvar el Ganges.

No sólo se trata de un río, también estamos hablando de una religión y de una cultura. El Ganges no es el río más poderoso, ni el más largo, pero nutre a 400 millones de personas que viven en su cuenca. El 40% de la población india tiene acceso a agua fresca porque el Ganges está ahí”, afirma el profesor.

«He contraido polio y fiebres tifoideas, pero aún así me baño»

Existen 160 ciudades a lo largo de la cuenca del Ganges. En general, todos los ríos de India están fuertemente contaminados, a pesar de las estrictas leyes medioambientales del país. En Varanasi, la polución del río es más que obvia. Pero el problema no procede de la falta de inversión. Desde 1985, cuando se lanzó un plan de emergencia para salvar el Ganges, el Gobierno indio ha invertido unos 850.000 millones de euros para limpiar sus ríos, la mitad de los cuales han ido a parar al Ganges y al Yamuna, uno de sus principales afluentes, que pasa por la capital.

Pero las infraestructuras nunca son suficientes con una población que crece muy rápido, además de que la ineficaz burocracia india provoca frecuentemente que los planes se queden en el tintero. El ejemplo del Yamuna es más que representativo: el organismo estatal responsable del tratamiento del agua construyó nuevas depuradoras, pero el Gobierno municipal de Nueva Delhi no ha conseguido limpiar los alcantarillados, así que llegan tan pocas aguas fecales a las depuradoras que sólo explotan el 30% de su capacidad.

“El 85% de las aguas residuales de las ciudades indias van a los ríos sin ser tratadas. El problema consiste en que no se tienen datos precisos, porque gran parte del agua utilizada es subterránea”, afirma J. Suresh, experto en agua de la ONG Centro de Ciencia y Medio Ambiente con sede en Nueva Delhi, “Además, la infraestructura existente es insuficiente y no hay una verdadera voluntad de coordinar los organismos responsables de ello. El Gobierno debería realizar campañas de concienciación entre la población para no desperdiciar el agua y también cobrar más por el consumo de este bien tan preciado”, concluye Suresh. En India, un litro de agua cuesta solamente dos rupias (0,03 euros).

 

 «La relación con el Ganges es especial»

Es largo y fértil
El nombre “Ganges” proviene de la palabra ‘ganga’, que en hindi significa ‘río’. El Ganges mide 2.507 kilómetros de largo, y su cuenca es muy fértil.

Un río sagrado
Los hindués creen que cada inmersión en el Ganges lava un pecado. A lo largo de su curso se encuentran numerosos lugares sagrados, como Varanasi.

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