Miércoles, 20 de Agosto de 2008

Las autoridades chinas impiden cualquier protesta

Desde el inicio de los Juegos se han tramitado 77 permisos pero ninguno ha sido aceptado

ANDREA RODÉS ·20/08/2008 - 20:02h

Gente descansando, pero no manifestándose, en el parque de Ritan. EFE

Nuevo récord olímpico en Pekín: 77 solicitudes de protesta, 0 aprobadas. A finales del mes de julio, las autoridades de la capital china anunciaron la habilitación de tres parques de la ciudad para que los ciudadanos pudieran manifestarse durante los Juegos Olímpicos, con la autorización previa de la policía. Pero la medida parece haberse quedado en un simple gesto diplomático.

Desde que empezaron las Olimpiadas, el pasado 8 de agosto, los responsables políticos han recibido 77 solicitudes de protesta, según informó el lunes la agencia oficial Xinhua, pero ninguna de ellas ha sido aprobada. Ni una sola protesta ha roto la calma habitual en estos tres parques pequineses y aquellos que lo intentaron han sido intimidados por la policía y forzados a renunciar a sus intenciones.

"Se trata de una buena noticia, pero dudo de hasta qué punto se aplicará realmente", se preguntaba en julio Hao, un ingeniero pekinés, al enterarse de la existencia de los nuevos "manifestódromos" olímpicos. "Sólo espero que no traiga problemas a mi barrio", añadió Hao, que vive cerca de Zizhuyuan, uno de los tres parques designados para protestar.

La mayoría de ciudadanos chinos no se ha tomado en serio la posibilidad de poder manifestarse en los parques, una tarea casi surrealista, teniendo en cuenta el miedo general a represalias y la dificultad para obtener una autorización de la policía en un país sin libertad de expresión, donde la mayoría de revueltas populares son ilegales.

Además, Liu Shaowu, responsable de Seguridad de los Juegos, ya advirtió que las protestas no podrían ir en contra de los "intereses nacionales, sociales y colectivos". Por este motivo cada año son detenidas en China decenas de personas que se atreven desde a criticar los preparativos de un evento como los Juegos a denunciar la falta de libertades políticas y religiosas o las infecciones de VIH por transfusiones de sangre en hospitales públicos.

Sin rastro de protestas

"Dé la bienvenida a los JJOO con alegría y construya una sociedad armoniosa", puede leerse en la enorme banda de tela roja que adorna la puerta del parque Ritan, otro de los parques autorizados para manifestarse.

Ayer al mediodía, en este parque enclavado en el corazón diplomático de Pekín, no había rastro de manifestantes. Solo podía verse a gente mayor haciendo sus ejercicios diarios de tai chi o jugando a las cartas. También a familias enteras comiendo a la sombra de los sauces y parejas jugando a bádminton. "Aquí no va a venir nadie a protestar", dice un informático de 25 años, que viene a diario a Ritan a leer el periódico durante una pausa del trabajo.

Fuera del recinto, un grupo de voluntarios olímpicos pone cara de póquer cuando se les pregunta qué es necesario hacer para poder manifestarse en Ritan. "Supongo que hay que pedir permiso a la policía", responde uno, con voz insegura, indicando el camino hacia la comisaría más cercana.

Seguridad pública

En la comisaría de la calle Yabaolu, popular entre los comerciantes de pieles rusos, no disponen de los formularios de solicitud. "Hay que ir al Departamento de Seguridad Pública", explica el jefe de la comisaría.

De las 77 solicitudes de protesta recibidas por la policía, 74 estaban relacionadas con problemas individuales y ya han sido solucionadas, aseguraron las autoridades chinas. Rompiendo con su tono conciliador habitual, el Comité Olímpico Internacional (COI) censuró ayer abiertamente al Gobierno de Pekín por la ausencia de manifestantes en los parques. "Las zonas especiales de protesta ya se han utilizado en el pasado en otras ciudades olímpicas, con muy buenos resultados", dijo la portavoz del COI, Giselle Davis.