Miércoles, 20 de Agosto de 2008

Franco, en el Kilimanjaro

Un documental recoge la visión de la dictadura española en Hollywood

MANUEL ANSEDE ·20/08/2008 - 08:04h

GETTY IMAGES - El cónsul de España tuvo acceso al guión de ‘Las nieves del Kilimanjaro’ y cambió algunos diálogos.

En 1938, el guionista de Hollywood Alvah Bessie decidió no asistir impasible a las imágenes de los bombardeos fascistas de las ciudades españolas. Cogió sus bártulos y se enroló en la Brigada Internacional Abraham Lincoln, el batallón de voluntarios estadounidenses que apoyó a la Segunda República española. A su vuelta, Bessie estuvo a punto de ganar el Oscar de la Academia al mejor guión original por la película Objetivo Birmania (1945), pero, poco más tarde, se convirtió en un apestado en su propio país.

En 1947, el Comité de Actividades Anti Americanas le citó para investigar su relación con el Partido Comunista, pero tanto él como otros nueve compañeros de Hollywood considerados de izquierdas se negaron a hablar de sus afiliaciones políticas. Su insolencia le costó cara. Bessie fue encarcelado en Texas y su nombre se incluyó en la lista negra de la meca del cine. Sin embargo, aquellos 10 idealistas, conocidos como los Hollywood Ten, han pasado a la historia como uno de los mejores ejemplos del compromiso político en el cine.

El valor del compromiso

El documental Hollywood contra Franco, dirigido por Oriol Porta, rescata ahora la figura de Bessie para reivindicar que los artistas "se comprometan con su tiempo y no se aíslen en su torre de marfil". La película, que se estrena hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander, describe la herida abierta en los corazones liberales de Hollywood tras la derrota de la España democrática en 1939.

A pesar de la valentía de muchos de estos actores y guionistas, los españoles no se pudieron enterar de aquella solidaridad hasta mucho después, a causa de la tijera de los censores de la dictadura franquista. Estos prohibieron películas como Bloqueo (1938), en la que Henry Fonda, transformado en campesino español, arenga al pueblo a levantarse contra el fascismo.

Pero también maquillaron filmes permitidos, como Casablanca, en la que la reprimenda que lanza el capitán Renault a Rick Blaine -"En 1935, usted llevó armas a Etiopía. En 1936, luchó en España en el bando republicano"- se transformó en una ridícula frase propagandística del fascismo: "En 1935, introdujo armas en Etiopía. En 1938, luchó como pudo contra la anexión de Austria".

Hollywood contra Franco utiliza secuencias de algunas de estas películas para mostrar cómo la Guerra Civil Española fue utilizada en la sede de la industria del cine estadounidense para movilizar a los espectadores. Primero, desde las posiciones liberales afines a la República. Y después, a partir de la década de 1950, para lavar la imagen de Franco. "Como dijo Welles, tras la caza de brujas los artistas tuvieron que elegir entre sus ideales y salvar sus piscinas", recuerda Porta.

El mejor ejemplo del cambio de rumbo de Hollywood es Las nieves del Kilimanjaro. Porta narra cómo el cónsul de España en Los Ángeles tuvo acceso al guión de la película y cambió algunos diálogos, sustituyendo la denominación de los soldados de Franco, que pasaron de rebeldes a nacionales. Como afirma el propio filme: "Desde la Guerra Civil Española, las batallas también se libran en las salas de cine".