Archivo de Público
Martes, 6 de Noviembre de 2007

Duran Lleida lamenta que la Iglesia no controle la COPE

La emisora denuncia una campaña de "acoso y coacción" contra sus locutores

L. CALVO ·06/11/2007 - 23:12h

El diputado de CiU y líder de Unió, Durán Lleida, ayer en una conferencia en Barcelona. EFE

Como el conductor del chiste. Convencida de que todos los demás coches circulan en dirección prohibida, la cadena COPE denunció ayer la "auténtica campaña de acoso y coacción" que el resto del mundo ejerce contra ella.

La campaña contra la emisora la había ideado, orquestado, dirigido y ejecutado Josep Antoni Duran Lleida en solitario. En declaraciones a Punto Radio, el político catalán alabó el trabajo de la Iglesia de base y consideró que "no tiene sentido" expulsar "los valores religiosos de una sociedad".

Sólo una crítica empañó el discurso. Durán criticó que la Iglesia no sea capaz de "abortar una emisora que crea discordia, lo más antievangélico que uno puede echarse a la cara".

Durán critica que la Iglesia no sea capaz de "abortar una emisora que crea discordia

No era la primera vez que Durán criticaba a la COPE. Hace dos años, a raíz del Estatut, el líder de Unió Democrática ya pidió a la Iglesia que la emisora dejara de sembrar "odio y confrontación".

La COPE, también se queja de una llamada anónima que tachaba esta semana al locutor de La Linterna, Cesar Vidal, de homófobo y amenazaba a la Iglesia Evangélica completó la campaña que ayer denunciaba la COPE.  A pesar de la amenaza, el calificativo no era del todo disparatado.

A finales de la semana anterior, Cesar Vidal ligaba homosexualidad y pederastia. Culpó, en resumen, al "lobby" homosexual de intentar captar menores a través del cartel de un festival de cine gay. En él sólo aparecía un niño mirando a cámara.

Respaldo a los comunicadores

Ante la campaña que dice sufrir, la cadena condenó ayer "las amenazas y las presiones, tanto morales como físicas, que determinados colectivos, instituciones y particulares han ejercido en los últimos días a nuestros comunicadores". El texto destacaba a Cesar Vidal, Federico Jiménez Losantos e Ignacio Villa como principales dianas de los ataques.

En los puntos que desarrollaba el comunicado, la COPE asegura respaldar la actuación de todos sus "comunicadores en el ejercicio de la libertad de expresión". Hace sólo dos días Losantos acusó al juez Gómez Bermúdez de prevaricación. Ambas acusaciones sin prueba alguna, la suya y la de César Vidal, habían partido de los estudios de la COPE.

Muchas de las afirmaciones de los locutores han resultado ser falsas tres años después de los atentados

Esos mismos micrófonos han defendido durante más de tres años la "teoría de la conspiración" en nombre también de esa libertad de expresión. Muchas de las afirmaciones de los locutores han resultado ser falsas tres años después de los atentados. A pesar de ello nunca han rectificado.

Ayer, la emisora apelaba a "los Poderes Públicos, Instituciones y Medios de Comunicación libres e independientes a que denuncien toda actuación que esté encaminada a cercenar la independencia y libertad de cualquier periodista".

La respuesta la encontró en la voz de Iñaki Gabilondo. En el Foro Nueva Economía, el periodista aseguró que tanto la COPE como el diario El Mundo ha hecho negocio con la teoría de la Conspiración. Las declaraciones responden sin duda para la cadena a las misma campaña de acoso. Esta vez, la libertad de expresión es menos importante.