Domingo, 17 de Agosto de 2008

Medalla con la risa por bandera

Dobles femenino: Vivi y Anabel pierden ante las Williams

M.A. ·17/08/2008 - 10:53h

EFE - La española Virginia Ruano es atendida por un fisioterapéuta en presencia de una juez de pista, durante la final de dobles femeninos de tenis de los Juegos Olímpicos.

"A ver si llegamos a los Juegos de Madrid", le anima Anabel Medina. "Conmigo no cuentes", contesta Vivi entre risas. Su diálogo escenifica la buena sintonía que existe en una pareja que ayer sucumbió ante el músculo de las Williams (6-2, 6-0) "En el primer set, nos han dado pocas oportunidades. En el segundo, ninguno", confirma Vivi. Serena lideró la búsqueda del oro, un premio menor para una familia que murió de éxito. "¡Go girls (Vamos chicas), go girls!" gritó su madre Orancene, la ex señora Williams.

Problemas para Vivi

De su padre, Richard, el hombre que quiso desafiar al mundo, pero que ha quedado para dar discursos improvisados en una plaza anexa a las pistas de entrenamiento durante la quincena de Wimbledon, nada se sabe. "Nos ha enviado un mensaje de ánimo al móvil", asegura Serena. Poco gesto para un padre que se ha autoimpuesto últimamente programarse un vuelo de avión para no sufrir con las finales que disputan sus hijas entre sí.

Su ex apenas sufrió. Incluso pensó que la final podría haber finalizado antes, cuando Vivi Ruano solicitó la ayuda del fisio. "Noté algo en el primer saque del segundo set. No sé lo que tengo, pero espero que no sea rotura (del abductor izquierdo)", explica Vivi, quien, a pesar del dolor y de lo que caía en el marcador, buscaba sonrisas cómplices con Anabel. Es la máxima que le impuso a Medina para jugar juntas. "Le dije que teníamos que tener buen rollo para disfrutar", asegura Vivi. Con esa filosofía, Ruano y Paola Suárez ganaron un Grand Slam y llegaron hasta el número uno del ranking mundial. Anabel enseguida aceptó.

Habló con la griega Daniladou, con quien jugaba en el circuito, y empezó a golpear con sonrisas. "Parece que no, pero en el momento que te ríes, te relajas. Hay muchos partidos en el que en el momento de más tensión le digo a Vivi: vamos a reírnos, por favor", continúa Anabel. "Si te enfadas, te suelen entrar las dudas", advierte. Ayer, el enfado apareció en Medina con la derrota. "Ahora es un poco como si no quisiera la medalla, pero sé que cuando pase un tiempo la valoraré en su justa medida".