Viernes, 15 de Agosto de 2008

Una bomba de las FARC mata al menos a siete personas en Colombia

El atentado provoca también medio centenar de heridos. Un presunto miembro de la organización fue detenido tras la deflagración

EFE ·15/08/2008 - 17:20h

Al menos siete personas murieron y 52 más resultaron heridas anoche por la explosión de una bomba activada por guerrilleros de las FARC en la localidad colombiana de Ituango, informaron las autoridades policiales regionales.

El artefacto explotó hacia las 22.30 locales del jueves (03.30 GMT del viernes) en un pasaje peatonal del centro de esta población del departamento de Antioquia (noroeste), que en el momento del atentado estaba muy concurrido por la celebración de las fiestas de la Itangüinidad.

Un presunto miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), identificado como El Pájaro, fue detenido tras la deflagración, dijo el comandante de la policía departamental de Antioquia, coronel Luis Eduardo Martínez.

Detención 

Unos policías le sorprendieron después de que abandonara la bomba y la activara, al parecer, mediante la señal de un celular, según advirtió el alcalde de Ituango, Carlos Mario Gallo. "Sin lugar a dudas, la autoría (del atentado) es del frente 18 de las FARC", dijo el coronel Martínez a la prensa en Medellín, la capital antioqueña.

La carga, que era de mediana intensidad, explotó frente a una discoteca que estaba atestada de lugareños y visitantes.

El director del hospital municipal, José Ignacio Gutiérrez, dijo a la edición electrónica del diario El Colombiano, de Medellín, que 14 de los 52 heridos estaban en un estado grave.

Una niña de 4 años, un niño de 10 y un policía están en el grupo de víctimas graves, que durante la madrugada de hoy fueron evacuadas a Medellín en helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), dijo Gutiérrez.

El coronel Martínez viajó a la población junto al gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, para asistir a un consejo de seguridad.

El propósito de la reunión es el de "tomar acciones al respecto", agregó el jefe policial.

La localidad del ataque está situada a unos 600 kilómetros de Bogotá y fue de influencia de reductos paramilitares liderados por Carlos Castaño, antiguo jefe máximo de la disuelta organización Autodfensas Unidas de Colombia (AUC).

Castaño fue asesinado en abril de 2004 por rivales de las AUC.