Miércoles, 13 de Agosto de 2008

Madrid y Valencia se suman a Catalunya por la financiación

De Cospedal justifica que el PP defienda una "postura común" con PSC y CiU

DAVID MIRÓ ·13/08/2008 - 22:20h

El president catalán, José Montilla, debió respirar este miércoles tranquilo al escuchar los argumentos a favor de una nueva financiación autonómica de los Gobiernos de Madrid y Valencia, ya que fueron casi calcados a los de Catalunya. El presidente valenciano, Francisco Camps, llegó a decir que si no se reconocía el aumento poblacional de seis millones de personas que ha experimentado España, las comunidades se verán obligadas a recortar "de cuajo" un 10% de las políticas sociales. "Sería el recorte social más grande de la historia española", apostilló.

Camps quiso dejar claro que las políticas sociales son administradas por las autonomías, "no por el Gobierno de España", y reivindicó que las comunidades también son "Estado" .

Penalizar el dinamismo

Por su parte, el consejero de Economía de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, fue más concreto en cuanto a cómo debe ser el nuevo sistema. Para empezar tendían que igualarse los recursos por habitante (ahora Extremadura tiene un 42% más que Madrid) ya que "no tiene sentido que prestando unos servicios públicos similares las comunidades reciban una financiación tan dispar".

Censuró también que se pida a las autonomías que aumenten los impuestos porque "entonces resultaría absurdo que para tener el mismo derecho que los demás tuviéramos que pagar adicionalmente aún más". Y además así se "penalizaría el mayor dinamismo económico que han tenido algunas regiones, y que motivó el aumento poblacional".

Beteta criticó que el Gobierno se haya gastado dinero en medidas "inútiles" como los 400 euros o el cheque bebé, en vez de destinar esos recursos a la financiación autonómica.

Comprensión hacia Catalunya

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ahondó en este cambio aparente de discurso al reconocer que Catalunya "tiene unos retrasos importantes" en materia de financiación. De Cospedal defendió también que el PP defienda una "posición común" en Catalunya con el resto de partidos por un aumento de recursos propios.

Este giro pone en dificultades al PP en otras comunidades, principalmente donde no gobierna, como Andalucía o Extremadura, pero también en otras donde sí, como Castilla y León, y que defienden posturas completamente opuestas.

También se demuestra que en lo que se refiere a la financiación las comunidades no se alinean por ideología sino por intereses. Por una parte las que se sienten perjudicadas por el sistema actual, Baleares, Madrid, Catalunya y País Valenciano (con gobiernos de diferente signo), y, por otra, las que recelan de cualquier cambio, principalmente Extremadura, Andalucía, Galicia, Aragón y las dos Castillas.

Los puntos de disenso entre comunidades

1. Datos desfasados

El actual modelo de financiación se basa en un reparto que tiene en cuenta el censo de población de 1999. Pero desde entonces, comunidades como Catalunya, Valencia y Madrid han incrementado en un millón sus habitantes. Estas comunidades reclaman, como ya hacía Catalunya, que se destinen más recursos en los territorios donde más ha crecido la población, puesto que representa más gasto social.

2. Nivelación parcial

La salud, los servicios sociales básicos y la educación, que representan el 75% de los recursos a repartir, deben formar parte de la nivelación entre comunidades para que todas ofrezcan el mismo grado de prestación, considera Catalunya. Pero el Gobierno y otras comunidades afirman que la Justicia es también un servicio social, con lo que se eleva la cantidad de dinero a nivelar, algo que perjudica a los catalanes.

3. Diferencias de peso

Catalunya y Valencia quieren dar mayor peso a la inmigración en el reparto y Galicia, Castilla y León y Aragón reclaman que se compute la extensión geográfica y el envejecimiento.