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Martes, 6 de Noviembre de 2007

La Conferencia Euromediterránea cierra con optimismo sobre la paz en Oriente Medio y el diálogo mediterráneo

EFE ·06/11/2007 - 18:42h

EFE - El Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, el español Javier Solana, durante la rueda de prensa que ofreció en el marco de la Conferencia Euromediterránea de ministros de Asuntos Exteriores, en Lisboa, Portugal.

La Conferencia Euromediterránea de ministros concluyó hoy con un mensaje de optimismo sobre las perspectivas del proceso de paz en Oriente Medio y la cooperación y el diálogo entre Europa y sus vecinos del sur.

En declaraciones a los periodistas, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Javier Solana, destacó las "nuevas esperanzas y el nuevo optimismo" que hay en la región ante la posibilidades de la paz y vaticinó que en la conferencia de Annapolis (EEUU) "podemos dar un paso importante".

Solana afirmó que el "diálogo político" en esta reunión fue "lo mejor desde el principio" y destacó los avances en cooperación y desarrollo económico y la vitalidad del proceso euromediterráneo, al que se han incorporado en Lisboa dos países más, Mauritania y Albania.

El ministro portugués de Exteriores, Luis Amado, cuyo país preside este semestre la UE, resaltó también el diálogo como el principal activo de la conferencia entre 39 países y el debate "muy constructivo y fructífero" en el que palestinos e israelíes "expusieron con franqueza y claridad sus puntos de vista".

Otro de los temas que "alimentaron" el debate, según Amado, fue la propuesta francesa de crear una Unión Mediterránea, la cual muestra "la necesidad que todos sentimos de desarrollar la cooperación" en la región.

La iniciativa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, tuvo muchas referencias, agregó Amado, al explicar que "no se trata de un proceso paralelo al de Barcelona (iniciado en 1995 y del que la conferencia de Lisboa es continuación), sino que se articula con él".

El ministro luso manifestó el interés que hubo entre algunos países por seguir el desarrollo de la iniciativa de París, aunque opinó que será un asunto para el próximo año.

En la rueda de prensa final de la conferencia sólo estuvieron presentes Solana y Amado, y éste justificó la ausencia de un representante de los países no comunitarios en que el delegado árabe que iba a intervenir abandonó antes la reunión por problemas de agenda.

En la primera jornada de la conferencia, el lunes, los dos representantes de la UE sí dieron la rueda de prensa con un delegado de Libia y otro de la Unión del Magreb Árabe (UMA), organización con la que los Veintisiete acordaron en Lisboa impulsar la cooperación económica y el diálogo político.

El representante de la Presidencia portuguesa de la UE subrayó entre los éxitos de la reunión de Lisboa la voluntad común de incrementar la cooperación al desarrollo y hacer más fructífero el proceso de Barcelona, por cuyas expectativas, reconoció, "hay cierta frustración" y debe ser "un vector fundamental de promoción de todos los pueblos" de la zona.

En cuanto al tema estrella del encuentro, la paz en Oriente Medio, el ministro portugués subrayó que, respecto a las experiencias del pasado, ahora hay "un sólido plano bilateral de negociación" entre palestinos e israelíes que se ha evidenciado en Lisboa, donde, según él, hubo una "enorme convergencia de posiciones".

Solana manifestó, sobre este tema, que se habló también "de la fase pre y la fase pos Annapolis" porque la reunión en sí no lo es todo y "hay que crear un clima constructivo antes y después".

El Alto Representante comunitario para la Política Exterior opinó que el proceso euromediterráneo tiene "una dinámica nueva y puede ser un catalizador para el proceso de paz", tras resaltar que no hay ninguna otra instancia que reúna a europeos, árabes, israelíes y palestinos.

En la reunión de Lisboa se apreció, según Solana, que "la relación en materia de seguridad entre Europa y el Mediterráneo ha madurado mucho" y se van a buscar fórmulas de cooperación en esa materia y en emigración y operaciones de paz.

La energía es una cuestión también importante en la que habrá que "trabajar en el futuro", reconoció, aunque en materia de uso nuclear civil y sobre los planes de algunos países para incentivarlo no hay ninguna postura europea.