Martes, 12 de Agosto de 2008

En bici estática por Pekín

La afición por el deporte crece en las grandes ciudades, donde los jóvenes demandan gimnasios

ANDREA RODÉS ·12/08/2008 - 18:45h

Haga calor o frío, Wang, una jubilada pekinesa de 60 años, intenta acercarse cada mañana a las máquinas de gimnasia instaladas en la calle Gongti Nan Lu, muy cerca del Estadio de los Trabajadores, uno de los centros neurálgicos de competición de los Juegos. Pero ni a Wang ni a sus dos amigas, jubiladas como ella, los deportes les interesan demasiado, más allá de seguir a las estrellas nacionales, como el baloncestista Yao Ming o el vallista Liu Xiang. Vienen a las máquinas para hacer ejercicio y mantenerse en forma sin pagar un duro.

"Procuro hacer dos horas de ejercicio cada día", dice Wang, colocando la pierna sobre el pedal de plástico de una máquina parecida a una bicicleta estática. Es la primera de una larga hilera de máquinas dispuestas en la acera, todas diferentes, pintadas en color amarillo y azul claro. Hay decenas como esta repartidas por toda la ciudad, desde los viejos hutongs, calles tradicionales de casitas bajas, hasta en el patio interior de un complejo de apartamentos de lujo.

Inversión pública

Estas instalaciones deportivas al aire libre financiadas con fondos públicos empezaron a aparecer por todo el país poco después de que el Gobierno chino lanzara el primer Programa Nacional del Deporte (ONEP, en sus siglas en inglés), en 1995. El ONEP vino acompañado de la primera ley sobre deporte y cultura deportiva en China, que puso un marco legal a las actividades deportivas en el país más poblado del mundo. El programa nació con la idea de promocionar el ejercicio físico y popularizar el deporte cuando Pekín acababa de perder la primera oportunidad de albergar unos Juegos Olímpicos en favor de Sidney, en 1993, pero no quería perder fuelle y volvía a presentar su candidatura olímpica.

"Nosotras tenemos suerte, nos acaban de renovar las máquinas", dice Wang, mientras pedalea. Aunque sea pleno verano, debajo del pantalón de traje asoman unos zapatos de tacón y unos calcetines de media, una combinación habitual en la mujer china de origen humilde. En Pekín, la mayoría de usuarios de estas máquinas de ejercicio es gente mayor o de pocos recursos, que acuden aquí para mantenerse en forma y socializarse con los vecinos. Las máquinas suelen llenarse a última hora de la tarde, cuando cae el sol y el olor de los fideos fritos inunda las calles.

Vida sana

Las mujeres hablan por los codos y no quitan ojo a sus nietos. Los hombres no dudan en arremangarse la camiseta por encima de la barriga, para evitar el calor, y algunos encienden un cigarrillo. Junto a las máquinas siempre hay paneles oficiales con las instrucciones de uso y recomendaciones para llevar una vida sana, pero no alertan de los riesgos del tabaco en un país con 350 millones de fumadores. En China, la industria del tabaco sigue empleando a miles de trabajadores.

La afición cada vez mayor por el deporte se nota en las grandes ciudades, donde los jóvenes de una pujante clase media piden clubes de fitness, piscinas o pistas de tenis. La cuota anual a un club de fitness de alto standing en Pekín, con sala de máquinas, sauna, clases de aerobic y piscina, es de unos 350 euros.

Los pekineses tradicionales, sin embargo, siguen yendo a los parques urbanos a practicar tai-chi y artes marciales, como el wu-shu, una especie de kung-fu, a las máquinas públicas e incluso bañarse en los lagos de la ciudad, en verano o en invierno, cuando la capa de hielo cubre la superficie. A Wang también le gusta salir a la calle por las noches para practicar bailes tradicionales de abanicos.

"En Sicuan no teníamos máquinas", dice otra vecina del barrio, que llegó a Pekín hace cinco años y ahora vive con su hijo. Los esfuerzos del gobierno chino por desarrollar el deporte en las escuelas ha sido más lento en las zonas rurales, donde el grado de pobreza es mucho mayor. Pero uno de los puntos fuertes del ONEP es implicar a los gobiernos locales y a los comités de barrio para promocionar el ejercicio físico como instrumento armónico de la sociedad.

Los comités de vecinos, vinculados al Partido Comunista, tienen un papel fundamental que va desde la organización de voluntarios, avisar de la presencia de ciudadanos indeseados o de posibles revueltas. En 2005, diez años después de la creación del ONEP, el 34% de la población china de entre 7 y 70 años hace algún ejercicio físico de forma regular.