Sábado, 9 de Agosto de 2008

"Nada hace prever que el sida se vaya a curar"

El jefe de la Unidad de Sida del Hospital Clínic de Barcelona prefiere no hacer predicciones sobre la futura evolución de la pandemia

AINHOA IRIBERRI ·09/08/2008 - 21:20h

El especialista Josep María Gatell, en una fotografía de archivo. EFE

Hablar con José María Gatell (Tarragona, 1951) es hacerlo con uno de los mayores expertos de VIH no sólo de España, sino también del mundo. Miembro del Comité Ejecutivo y ex presidente de la Sociedad Europea Clínica de Sida (EACS), el responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital Clínic de Barcelona ha participado -como lleva haciendo todas las ediciones- en la XVII Conferencia Internacional sobre Sida, que concluyó el viernes en Ciudad de México. Considera que la reunión ha sido de mucha utilidad tanto en el ámbito científico como en el social, pero a la hora de ofrecer una conclusión atractiva para los medios de comunicación lo tiene claro: no le gusta hacer predicciones.

¿Cómo valora la Conferencia Internacional de Sida de México?

Esta reunión tiene siempre un doble componente: el social, de activismo y de presión política, para que se tomen decisiones y se dediquen más fondos a la prevención y el tratamiento del sida, y después un componente científico. En el primer ámbito, hemos visto que se está yendo por el camino adecuado, ya que se estima que hay casi tres millones de personas recibiendo tratamiento antirretroviral, lo que es mucho comparado con lo que había hace dos o tres años, pero poco respecto a lo que se necesita.

Seguimos teniendo un problema importante de prevención, ya que parece que las medidas convencionales no funcionan. En este sentido, en el congreso se ha confirmado que hay que ponerle imaginación al asunto y ver qué podemos hacer para que la prevención funcione. La circuncisión masculina, por ejemplo, es una medida de prevención no clásica que parece que está funcionando, aunque sólo sirve para hombres y en países donde la incidencia del VIH es muy alta.

¿Se ha presentado algún avance científico destacable?

Sí. Una de las cosas más destacables es que el tratamiento antirretroviral se va a empezar antes, tal y como se ha dicho en las guías de la Sociedad Internacional de Sida-EEUU, presentadas aquí. El motivo es prevenir toda una serie de complicaciones que no están directamente relacionadas con el VIH y que no tienen nada que ver con las clásicas infecciones oportunistas; son problemas hepáticos y cardiovasculares.

También ha habido comunicaciones que afectan al tratamiento de inicio y se ha comprobado que un fármaco, abacavir, con el que solíamos empezar, puede ser problemático en determinadas poblaciones, por lo que habrá que cambiarlo. Otra novedad es el anuncio de que el tratamiento de rescate puede funcionar hasta en el 90% de los casos, por lo que en 2008 cualquier paciente debería responder a la terapia si las cosas se hacen bien.

Por último, se ha visto que existe toda una serie de medicamentos en vías de desarrollo -lo que las farmacéuticas llaman su pipeline- que va por buen camino, por lo que tendremos nuevos fármacos si los que usamos ahora dejan de ser tolerados por los pacientes.

¿Qué ha pasado con la vacuna del VIH? ¿Habría que tirar la toalla?

En este congreso ha habido pocas novedades sobre la vacuna. Lo que ha quedado claro es que hay que hacer más investigación básica y entender mejor los llamados correlatos de inmunoprotección, es decir, qué es lo que a una persona le puede proteger del VIH aunque entre en contacto con él. Esto es algo que aún no conocemos. Respecto al fracaso de las vacunas que se estaban ensayando, la lección que hemos de extraer es que no hay que llegar a estudios masivos en humanos con vacunas que no hayan mostrado suficiente eficacia e inmunogeneidad en modelos animales y en estudios en fase I y en fase II.

El mayor fracaso del estudio de la vacuna de Merck, el STEP, es que nunca tenía que haberse hecho, porque las posibilidades de que funcionara eran muy bajas por lo que se sabía del laboratorio y de modelos animales. Este error no se puede volver a repetir.

La otra gran esperanza está puesta en los microbicidas...

Hasta ahora no ha funcionado ninguno y mi opinión personal es que es difícil que lo hagan, por un principio general del tratamiento antibiótico. Los antibióticos por vía tópica no funcionan en ningún campo de las enfermedades infecciosas y se han hecho muchos intentos además de con el VIH. Pero es cierto que hay una presión para el desarrollo de microbicidas en VIH. ¿Por qué? Porque la prevención es importante, porque las medidas clásicas no funcionan y porque los microbicidas son algo que las mujeres podrían usar por sí mismas sin necesidad de convencer a nadie.

Que los preservativos funcionan está claro, pero una mujer no los puede utilizar por sí sola. En determinados sitios las mujeres no tienen fácil negarse a tener relaciones si su pareja no quiere usar condón. Con los microbicidas sí podría pasar.

El director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos, Anthony Faucy, dijo el miércoles en una sesión especial que el sida se podrá curar en algunos pacientes en un futuro. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Mire, el doctor Fauci es un gran investigador y una de las personas más inteligentes que conozco en el campo de las enfermedades infecciosas, pero también es una de las personas que ha hecho más predicciones que no se han cumplido en la historia del VIH. No tenemos ningún dato para predecir que vayamos a erradicar el virus -curar- de una persona infectada con VIH. La cura funcional de la que habló Fauci se refiere al campo de las vacunas terapéuticas y, hoy por hoy, no funcionan. Se trataría de lograr que, tras administrar antirretrovirales, se pueda parar el tratamiento y que la carga viral no vuelva a subir en apenas pocas semanas, que es lo que sucede ahora.

Otro destacado investigador, Robert Siciliano, ha explicado en esta conferencia que, en este sentido, él cree que con los fármacos ya estamos logrando todo lo que podríamos lograr y por mucho que introduzcamos nuevas drogas no va a suceder nada más. Al contrario que las de Fauci, las predicciones de Siciliano se caracterizan por cumplirse. Eso sí, se podrán mejorar las cosas en cuanto a comodidad y tolerabilidad de los tratamientos, pero no en lo que se refiere a conseguir una curación. Para erradicar el virus o impedir que rebrote cuando se pare el tratamiento hay que hacer algo nuevo, algo diferente a los fármacos antirretrovirales.

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