Domingo, 10 de Agosto de 2008

Progenika, la medicina personalizada

Fabrica chips de ADN que son utilizados para el diagnóstico de enfermedades humanas 

ANA MUGUERZA ·10/08/2008 - 19:07h

La secuenciación del genoma humano, uno de los hitos científicos de la humanidad, está permitiendo el desarrollo de una nueva medicina personalizada. A través de los genes es posible conocer qué enfermedades podemos padecer, cuál va a ser su evolución y qué tratamiento es el más adecuado en función de nuestro código genético. En este campo de investigación se mueve Progenika, una pyme vasca que en sólo ocho años de vida se ha convertido en una compañía de referencia en el desarrollo de herramientas para la medicina personalizada.

Esta empresa biotecnológica, con sede en el Parque Tecnológico de Bizkaia, fabrica chips de ADN que son utilizados para el diagnóstico y pronóstico genético de enfermedades humanas. “Los biochips son unos sistemas que identifican las variantes genéticas de los pacientes y su asociación con la probabilidad de desarrollar una enfermedad, que ésta evolucione de forma diferente o su respuesta a un mismo tratamiento”, explica Antonio Martínez, consejero delegado de Progenika y uno de fundadores de la empresa.

Utilidad científica

Los chips son pequeñas placas de cristal sobre las que se pegan todas las variantes genéticas que se conocen y se comparan con el ADN del paciente.

“Cuando hablamos de medicina personalizada no significa que vayamos a tener un fármaco para cada persona, pero sí será posible identificar los grupos de pacientes que se tienen que tratar de una forma diferente o que requieren un manejo diferente de su enfermedad”, aclara Martínez.

La firma, que se constituyó en abril de 2000, tiene en la actualidad 120 empleados, de los que un 40% son doctores en Biología Molecular. Los científicos cuentan, además, con el apoyo de especialistas informáticos encargados de desarrollar el software que interpreta de forma automática los resultados obtenidos de cada chip de ADN.

El año pasado, Progenika facturó 8,5 millones de euros, y la previsión para este ejercicio es duplicar esa cifra de ingresos. Los fundadores poseen actualmente un 40% de la firma, mientras que el resto se reparte entre inversores privados, entre los que destaca el fon-do vasco de pensiones Orza.

El primer producto que desarrolló la empresa vasca fue Lipochip, que permite diagnosticar la hipercolesterolemia familiar (colesterol alto). Al principio, fue la farmacéutica Lacer la encargada de comercializar este producto, pero ahora es Progenika la que lo lleva al mercado. El chip se utiliza en hospitales públicos de prácticamente todas las comunidades autónomas y en breve está previsto su uso en la atención primaria. Fuera de España, el Lipochip se emplea en la sanidad pública alemana y, antes de que termine el año, lo utilizarán los hospitales holandeses.

Seguridad y eficacia

Otros sistemas desarrollados por Progenika son Pharmachip, para predecir el efecto concreto que tienen los fármacos sobre un determinado paciente, lo que permitirá mejorar la seguridad y la eficacia de los tratamientos, y Bloodchip, que permite conocer el grado de compatibilidad entre un donante de sangre y su receptor. Este último producto se utiliza en los bancos de sangre de varias ciudades españolas y, fuera de nuestro país, en el emirato de Dubai, Bristol (Gran Bretaña), Amsterdam (Holanda) y Ulm (Alemania).

 

Una delegación en la cuna mundial de la biotecnología 

El año pasado, la firma vasca decidió cruzar el charco y abrió su primera delegación en EEUU. El lugar elegido fue Boston: la sede del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), cuna mundial de la biotecnología. "El mercado estadounidense es el más importante para el diagnóstico molecular y es imprescindible estar allí", afirma Antonio Martínez.

Progenika quiere conseguir la validación clínica de sus productos en EEUU para comercializarlos allí. La empresa está pendiente del visto bueno de la todopoderosa FDA (la Administración de Alimentos y Fármacos americana). La inversión en la puesta en marcha de este laboratorio es de 6,5 millones de dólares.

La compañía cuenta, además, con otras dos filiales en España: Proteomika, constituida en 2002 para ampliar las actividades de la firma en el campo de las proteínas, y Abyntek, que nació el año pasado para producir y comercializar anticuerpos monoclonales, necesarios para que la empresa pueda desarrollar los chips.

En la actualidad, el departamento de I+D de Progenika trabaja en el desarrollo de nuevos chips de ADN para el diagnóstico, pronóstico y predicción de respuesta a fármacos en enfermedades tan diversas como la esclerosis múltiple, la colitis ulcerosa o la fibromialgia. El desarrollo y validación clínica de los sistemas se realiza en colaboración con grupos de investigación y hospitales de toda Europa.