Viernes, 8 de Agosto de 2008

Una vida más cara doce meses después

La desconfianza entre banqueros repercute en el Euribor

B. C. B. ·08/08/2008 - 21:55h

La crisis financiera como tal no ha tocado por el momento a España. A diferencia de lo ocurrido con los bancos estadounidenses, británicos, franceses, alemanes o suizos, las entidades españolas no han tenido que hacer amortizaciones ni han incurrido en pérdidas a causa de las hipotecas basura. Sin embargo, es imposible escapar del estornudo de Wall Street y la primera consecuencia directa de la crisis es la fuerte caída de la bolsa española (un 21,356% a cierre de ayer). Pero hay más.

Los hogares españoles están altamente endeudados y la subida de su tipo de interés de referencia, el Euribor, ha sido un duro golpe para muchas economías familiares.

Y es que la desconfianza de los banqueros sí llega al bolsillo de los ciudadanos. El Banco Central Europeo fija los tipos de interés, en este caso en el 4,25%. Sin embargo, la incertidumbre de los bancos ante las posibilidades de que se les devuelva el crédito les lleva a prestarse el dinero mucho más caro, a un tipo medio (cierre de julio) del 5,39%. Este punto de diferencia supone para una hipoteca media (150.000 euros, a 26 años, con Euribor más 0,5) 102 euros de cuota más al mes. O lo que es lo mismo, la incredulidad financiera (nacida de los excesos del crédito fácil de años anteriores) le cuesta a una familia hipotecada 1.199 euros al año.

Esto, en lo que se refiere a los hipotecados, pero un hogar libre de deudas también paga la factura de la crisis. La subida de un 7,4% en el precio de los alimentos (a junio) supone al año un gasto extra de 314 euros (calculado con el presupuesto familiar del INE en 2005). Y llenar un depósito de gasolina diésel (55 litros) se lleva otros 15 euros de más. Sumada la subida de la electricidad (11%, alrededor de 3 euros más al mes), las familias tienen la sensación de que su poder adquisitivo se ha visto muy reducido. Y es que, con la inflación al 5%, los 100 euros del 9 de agosto del año pasado valen 95 hoy.

La receta de Rojo

En cualquier caso, el mérito de no estar involucrados en la espiral de pérdidas y amortizaciones bancarias es de Luis Ángel Rojo, el ex gobernador del Banco de España que impuso a los bancos alcanzar altas provisiones para hacer frente a posibles impagos. En una reciente entrevista con Bloomberg, Rojo dice que ya en 1999 pensó “que se estaba formando un sistema que podría estallar, y lo mejor era ser previsor’’.