Viernes, 8 de Agosto de 2008

"Necesitamos poner los pies en la tierra"

Hombrados. El cerrojo de España apela a la necesidad de recuperar el espíritu del equipo que fue campeón del mundo en Túnez 2005

MIGUEL ALBA ·08/08/2008 - 21:18h

Hombrados, en un partido con España. AFP

A ‘J’ (Jota) Hombrados (Madrid, 1972) se le ve desenvuelto en la villa olímpica. Se cruza un saludo cómplice con el francés Dinart mientras termina de quedar con Iker Romero para comer. Después de dos Juegos (Atlanta y Atenas) y un bronce, el portero habla con realismo. “¿Medallas? Complicado”, asegura. Se le nota con ganas de debutar ante Croacia (3 horas de la próxima madrugada). “Lo necesitamos”. Mientras tanto, él y el resto de jugadores de balonmano se han convertido en los guías espirituales del resto de deportistas españoles en la villa.

¿Hacéis algo especial para que la gente se pegue a vosotros?

No, no, quizá es que hablamos demasiado (risas) y hacemos buenas relaciones públicas con todo el mundo. Charlando, pasándolo bien e intentando conocer al mayor número de deportistas posible.

¿Estos son los Juegos en los que hay mayor camaradería dentro del equipo español?

Quizás, sí. Creo que afecta mucho el hecho de que haya tanta juventud. Eso hace que haya muchas cosas en común y sea más fácil que exista más encuentro. Además, también ayuda la posición de los edificios del equipo español.

Se nota dentro de la villa que el resto de deportistas están al corriente de los éxitos que está teniendo este año el deporte español. ¿Se trata con más respeto al competidor español?

Siempre nos respetan bastante. Además, España tiene para el resto ese carácter de simpatía, alegría que hace que nos reciban de buenas maneras. Pero claro, dentro del equipo, tenemos los cracks, como Nadal o Gasol, que al tener relevancia mundial, ayudan a que al resto nos vean de otra manera. Eso es motivo de orgullo.

¿Había jugado alguna vez a las nueve de la mañana?

En Atenas ya nos pasó en el partido contra Corea, porque, por motivos de televisión, la organización nos puso el encuentro a esa hora. La verdad es que jugar tan pronto es horrible. Hay que levantarse alrededor de las seis de la mañana y eso trastoca mucho la preparación. Para que no nos siente muy mal el día de competir, llevamos desde que hemos llegado a Pekín levantándonos a las siete para adaptarnos.

¿Quién es el más remolón del equipo?

Hay unos cuantos que, normalmente, se les pegan las sábanas. Pero aquí, con el tema del jet lag, los dormilones han cambiado sus biorritmos y casi todo el mundo madruga con facilidad.

¿Costó mucho recuperarse del ‘jet lag’?

Para algunos sí porque llegaban las cinco de la mañana y ya tenían los ojos como platos. En el equipo francés, Dinart me comentó que había gente que estaban los primeros días totalmente empanados y que alguno llegó a golpearse con una puerta porque iba dormido.

¿Qué opciones reales tiene España en estos Juegos?

Realmente está complicado. Nosotros creemos que estamos en un sitio pero hasta que no empiece la competición y veamos en qué nivel está el resto, tampoco sabemos realmente hasta donde podemos llegar. De una cosa sí que estamos convencidos y es que vamos a entrar de sobra en el cruce. A partir de ahí, dependerá del rival al que nos enfrentemos. Si pasamos de cuartos, podemos llegar lejos.

¿A quién ve luchando por las medallas?

Dinamarca, que viene de hacer un Europeo muy bueno; Francia, que es el equipo más regular; Croacia, que representa la calidad. Entre esos tres equipos van a luchar por el oro. Nosotros tenemos que entrar en la pelea con otras dos o tres selecciones.

Después del resultado del último Europeo, ¿el equipo ha recuperado rutinas del Mundial de Túnez para volver a ser lo que fue?

Es difícil contestar con un sí o un no. En aquel momento, éramos un equipo que buscaba y ahora somos campeones del Mundo y subcampeones de Europa. Mentalmente es difícil volver a esa época porque eso nos obligaría a todos a olvidarnos de lo que hemos conseguido. Y eso es realmente complicado. Es difícil volver a poner los pies en la tierra, pero necesitamos hacerlo si queremos volver a conseguir grandes objetivos.

¿Esa bajada de humos es más demérito de España o culpa del resto?

Ahora somos campeones del Mundo y la gente se pone más las pilas cuando juegan contra nosotros. Antes igual nos despreciaban un poco. Ahora nosotros no hemos sabido mantener el respeto que habíamos conseguido. Y el resto ha sabido aprovecharse de esta etapa de transición que estamos viviendo.

La defensa ha sido muy frágil últimamente. ¿Mejorará en Pekín?

Creemos que sí, pero todos los equipos han evolucionado mucho en ataque. Hay más potencial, más físico y los ataques se hacen más peligrosos, lo que hace que las defensas no sean tan fuertes. Ahora encajamos muchos goles, pero es que los partidos son mucho más rápidos que antes. Se corre más, hay más goles y es difícil encontrar una buena defensa. El saque rápido acelera mucho. Es difícil aguantar marcadores de 25 ó 26 goles encajados. Todo es mucho más rápido.

También influye que los porteros ahora ya casi sean un jugador de ataque.

Sí, nos obligan a estar más pendientes y a salir mucho más de la portería para coger el balón rápido e iniciar el contragolpe. Antes, la efectividad de los porteros era un poco mayor porque sólo nos ocupábamos de que no entrase el balón. Pero ahora somos los primeros en pensar en el gol.