Jueves, 7 de Agosto de 2008

Israel sigue ampliando sus asentamientos en Jerusalén

Este jueves se licitaron 447 viviendas más, lo que, según los palestinos, "destruye toda esperanza de paz"

·07/08/2008 - 18:28h

Israel emitió este jueves una licitación para la construcción de 447 viviendas en asentamientos en el área de Jerusalén, provocando el enfado de palestinos que acusan al Estado judío de sabotear las posibilidades de paz. Esta licitación prevé la construcción de 130 viviendas en Har Homa, un área que los palestinos llaman Jabal Abu Ghneim. También incluye la construcción de 317 viviendas en Beitar Illit, un asentamiento cercano a Jerusalén.

Los palestinos consideran la construcción de la urbanización de Har Homa como el último baluarte de un muro de asentamientos que rodea Jerusalén oriental, la zona árabe de la ciudad, aislándola del resto de la ocupada Cisjordania. Los palestinos creen que esa tierra le correspondería a un futuro Estado palestino, cuya capital sería Jerusalén oriental.

"Esto destruye el proceso de paz"

La "hoja de ruta" puesta en marcha por Estados Unidos para llevar a cabo conversaciones de paz, pide a Israel que congele toda actividad en los asentamentos. El Tribunal de Justicia Internacional los considera ilegales. El negociador palestino Saeb Erekat dijo que la última licitación deja claro que Israel está "eligiendo los asentamientos antes que la paz". "No sé cuántas veces tendrán que hacer esto los israelíes para que la comunidad internacional abra sus ojos. ¿El mundo no ve que esto está destruyendo el proceso de paz?", dijo.

Israel considera a Har Homa y Beitar Illit como parte del extenso término municipal de Jerusalén, y prometió seguir construyendo allí.

Varias licitaciones han sido convocadas desde que Olmert y Abas lanzaran en noviembre pasado sus conversaciones de paz patrocnadas por EEUU. Las negociaciones, trabadas desde el comienzo por la violencia y las disputas sobre los asentamientos, han mostrado muy pocos avances.

Olmert, perseguido por una investigación de corrupción, anunció la semana pasada que dimitirá como primer ministro una vez que su partido, el centrista Kadima, elija a un nuevo líder en septiembre, una dimisión que algunos dirigentes ven como un golpe mortal para las negociaciones.