Martes, 5 de Agosto de 2008

"Hablo mucho con mis hijas sobre preservativos y sida"

El Ministro de Sanidad y Consumo apuesta por seguir investigando la vacuna contra el VIH pese a los fracasos

AINHOA IRIBERRI ·05/08/2008 - 22:25h

Efe - Un indígena coloca a Bernat Soria una prenda tradicional en el marco de la Conferencia Internacional sobre Sida, en Ciudad de México.

No hay mejor marco para hacer anuncios sobre el VIH/sida que la reunión que hace que, por unos días, la enfermedad sea prioridad en las agendas y medios de comunicación de todo el mundo: la Conferencia Internacional sobre Sida. Sin duda, el Gobierno debe saberlo y ha aprovechado este escenario para hacer públicas dos medidas positivas en la lucha contra la pandemia: el aumento, de 5 a 10,2 millones de euros, de su aportación a la agencia especial de Naciones Unidas para la enfermedad, Onusida, y la inclusión en las prestaciones de la sanidad pública de la cirugía reparadora de la lipoatrofia facial que provocan los antirretrovirales en algunos seropositivos. Este último anuncio lo hizo Bernat Soria en una reunión que mantuvo el lunes con respresentantes de las ONG españolas de VIH/sida que asisten a la conferencia mexicana, que concluye el próximo viernes.

¿Por qué difundir estas medidas justo aquí y ahora?

El presidente del Gobierno ya ha dicho en varias ocasiones que incluso en una situación de economía difícil, como la que ahora tenemos, no se va a disminuir el compromiso de prestaciones sociales ni el de cooperación. El ámbito de cooperación tiene muchos formatos y la salud internacional es uno de los más importantes para un ciudadano español.

Disminuir la incidencia de sida, la infección por VIH y conseguir que este problema tenga una presencia muy baja en todo el mundo es algo bueno para el mundo y para España. Ya sé que todos pensamos lo mismo pero... ¿Qué hacemos para demostrarlo?

Pues casi triplicamos nuestro compromiso con Onusida, y lo hacemos apostando por la innovación y la salud internacional. Estamos además en el marco del discurso de investidura del presidente del Gobierno.

Del los 10,2 millones de euros, tres irán a financiar la investigación de la vacuna, aunque este congreso está poniendo de manifiesto la decepción que se vive tras el fracaso de la última gran vacuna ensayada contra el VIH. ¿España sigue apostando aún así por invertir en una posible inmunización?

Soy consciente de esta situación, pero en investigación existe un principio -que tiene que ver con mi vida profesional, yo soy un político de trayectoria corta- que afirma que uno no sabe nunca si existe o no una solución para un problema pero que, en caso de existir, la única forma de encontrarla es investigar, esa es la apuesta. Incluso en un momento en el cual hay una cierta decepción, porque no se ha llegado a la vacuna contra el sida, hay que apostar. Y mandamos el mensaje cuando los demás dudan. Es ahora cuando tenemos que decir que hay razones para la duda, pero que esta es la única vía. Y los ciudadanos, especialmente los ciudadanos con VIH/sida, merecen esta apuesta.

Al día siguiente de anunciar la aportación de 10,2 millones, la vicepresidenta hizo público que España destinaría más del doble a la Bahía de Acapulco, para impulsar el turismo... ¿Hasta qué punto es el sida una prioridad para el Gobierno español?

No tengo noticia de esa iniciativa. En cualquier caso, el anuncio del domingo no significa que el compromiso con el sida sea de 10,2 millones de euros. Hace pocos meses se anunciaron 600 millones de dólares para el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, enfermedades que ahora mismo están asociadas a otra mucho más grave que es la pobreza. Todos esos millones buscan lo mismo. De todas formas, no todo es dinero. Tenemos por ejemplo el programa ESTHER, una iniciativa de cooperación internacional para constituir una red global de solidaridad hospitalaria contra el sida. España lo lidera en Iberoamérica y ahí no hablamos tanto de dinero como de tiempo y de conocimientos.

Volviendo a los problemas concretos del VIH/sida en España, los datos ponen de manifiesto un aumento de los contagios entre los varones homosexuales. ¿Piensa el Gobierno hacer algo al respecto?

Es cierto que en el contacto sexual hombre a hombre es donde se está apreciando un aumento de nuevas infecciones, mientras que en otras vías vemos disminución. Por eso estamos haciendo campañas para evitar este contagio. En cualquier caso, no se puede hablar de grupos de riesgo, sino de prácticas de riesgo. Respetando la opción sexual de cada uno hay que buscar fórmulas que disminuyan el contagio. El uso del preservativo continúa siendo una de las mejores vías preventivas, por lo que seguimos fomentándolo. De todas formas, seguimos trabajando en este campo.

Otra de las vías de prevención se refiere a la educación sexual. Usted tiene dos hijas adolescentes. ¿Predica con el ejemplo en su casa, ha hablando con ellas sobre este asunto?

Mi mujer es médico, como yo, y hemos hablado mucho del tema, tanto como se puede hablar con los hijos, cuando te dejan. Me consta que sus amigas utilizan a mis hijas como vehículo para hacer preguntas que nosotros contestamos con toda la libertad que podemos. Se trata de que puedan tomar decisiones con conocimiento, y para ello hablamos con bastante libertad tanto del sida como del uso de preservativos. Mi hija pequeña, que me acompaña en este viaje, abrió el domingo la bolsa de los congresistas y cuando llegué me contó todos los tipos de preservativos que contenía.

¿Cuál es su relación personal con el VIH/sida?

No lo he vivido en ningún familiar ni en amigos inmediatos, pero sí en conocidos con los que he tenido relación prácticamente desde el principio, desde 1982, cuando no se sabía lo que era. Por eso la relación con los afectados, como habrá podido comprobar en la reunión con las ONG, es bastante próxima. No puedo dejar de tener una empatía muy fuerte con ellos, pero eso es lo que nos distingue a los socialistas de otros, que compartimos el sufrimiento con el resto de ciudadanos del mundo.

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