Sábado, 2 de Agosto de 2008

La raza vuelve a la campaña

Obama intenta evitar la cuestión racial mientras McCain le acusa de explotar el color de su piel

ISABEL PIQUER ·02/08/2008 - 21:01h

 

Con el primer candidato negro con serias posibilidades de alcanzar la presidencia era inevitable que el tema resurgiera con su ristra de tabúes explosivos. La raza, en este caso la del candidato demócrata Barack Obama, centra en estos momentos la carrera hacia la Casa Blanca con la misma pregunta en el aire ¿Está listo Estados Unidos para elegir a un presidente negro?

La polémica surgió cuando Obama reconoció que no se parecía al retrato de los presidentes impresos en los dólares, tras un anuncio de McCain en el que le acusaba de ser una "celebridad". Siguió con declaraciones del aspirante republicano acusando a su contrincante de usar "el argumento racial".

Continuó el viernes cuando unos estudiantes negros interrumpieron uno de los mítines de Obama, criticándole por desatender los problemas específicos de la comunidad afroamericana. Y desde entonces monopoliza el debate electoral.

Mesura en las respuestas 

Obama es el que más interés tiene en apartar el tema de la campaña. De momento su respuesta ha sido discreta. "Por nuestra parte no tenemos interés en llevar esta estrategia, lo mejor que podemos hacer es seguir hacia adelante", dijo el máximo estratega de la campaña demócrata, David Axelrod.

"Estaba en Union, Minnesota, que es 98% blanco y rural, y lo que dije fue lo que todo el mundo sabe, que no me parezco a un candidato tradicional", dijo el viernes Obama, "nadie pensó en aquel momento que estaba hablando de algo racial".

Ayer en Cabo Cañaveral, en Florida, intentó de nuevo centrar el debate en las flaquezas de su adversario. "No creo que John McCain sea un racista, creo que es un cínico", dijo el senador por Illinois, "creo que quiere distraer a la gente de los problemas reales".

Obama, que hasta ahora ha navegado con extremada precaución por las aguas procelosas de su identidad racial, pensaba haber enterrado el tema en las primarias, cuando, criticado por pertenecer a la iglesia del muy polémico reverendo Jeremiah Wright, pronunció el pasado marzo un elaborado discurso sobre el "estancamiento racial" en Estados Unidos, basado en su experiencia personal.

La intervención, que merece leerse detenidamente, mitigó en su momento la polémica pero tal y como lo reconocía el candidato, no consiguió cerrar la caja de Pandora.

"Contrariamente a lo que piensa los que me critican, blancos y negros, nunca he sido lo bastante ingenuo como para pensar que podemos superar nuestras diferencias sociales en un ciclo electoral o con una sola candidatura, sobre todo una tan imperfecta como la mía", dijo entonces Obama.

De momento la campaña de McCain persiste y sigue. Tras comparar al candidato demócrata con Britney Spears y Paris Hilton, acusándolo de ser una celebridad sin contenido, ha lanzado otro vídeo igualmente virulante en el que ridiculiza a Obama por ser el "elegido" y lo compara incluso al Moisés de Charlon Heston.

Recelo demócrata

Pero tras las acusaciones de superficialidad, la campaña de McCain juega con el recelo en muchos sectores del electorado demócrata de votar por un candidato negro.

Peter Hart, que realiza las encuestas para el Wall Street Journal, declaraba ayer a ese periódico que muchos de los encuestados no contestaban honestamente a las preguntas sobre el racismo y estimaba que el 10% de los demócratas podría tener problemas con el color de piel de su candidato. "Estas elecciones son especialmente complicadas", decía Hart.

"Me preocupa bastante escuchar a los asesores de McCain decir que todo se limita a criticar a Obama y acusarle de no estar listo para asumir los mandos del país", decía al Washington Post, Ed Rollins, que fue jefe de campaña de Ronald Reagan en 1984 y durante las primarias republicanas dirigió el equipo del ex reverendo Mike Huckabee, "Esta carrera también es sobre McCain y su capacidad de liderazgo.

Y la primera prueba será la de saber si puede llevar a cabo una campaña honesta y positiva. ¿O es que vamos a tener más tácticas negativas" al estilo de Karl Rove?" (estratega de las dos victorias de George Bush).

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