Archivo de Público
Lunes, 5 de Noviembre de 2007

Los conspiradores se ceban con el juez Bermúdez

Losantos acusó ayer a Gómez Bermúdez de "pastelear" con la sentencia del 11-M para conseguir, a cambio, el puesto de presidente del Tribunal Supremo

LUIS CALVO ·05/11/2007 - 22:38h

El locutor de la Cadena Cope, en una imagen de archivo.

"Horneábase el pastel y olía muy bien". Tras esta simplona frase, canturreada ayer poco después de la seis de la mañana por Jiménez Losantos, se esconde la nueva estrategia de la derecha para mantener viva la teoría de la conspiración.

El nuevo objetivo tiene nombre y apellidos, Javier Gómez Bermúdez, y el argumento es claro: el juez manipuló la sentencia del 11-M para satisfacer al Gobierno socialista. Cometió tongo. En términos judiciales, prevaricación.

Por la picota de la conspiración han pasado en los últimos tres años ETA, Zapatero, la fiscal Olga Sánchez, la Policía o los servicios secretos, pero es la primera vez que cargan contra el presidente del tribunal que cerró la masacre de Atocha. Comenzó El Mundo en su edición del domingo. Desde su rotativo, Pedro J. Ramírez hizo a Gómez Bermúdez protagonista de su carta del director. Entre insinuaciones de soberbia, Ramírez aseguró que el juez recogerá "merecidos reconocimientos" que incluyen la posible "presidencia del Supremo". Además, realizó varias menciones a su vida privada.

Carrera judicial

Fue sólo un primer paso. Con un tono más prosaico, Jiménez Losantos recogió el testigo en la mañana de ayer. Los oyentes de la cadena de la Conferencia Episcopal fueron testigos de cómo, desde las seis de la mañana, el locutor hiló ataques cada vez más duros contra el juez Bermúdez y los otros dos miembros del tribunal.

"Si firman algo que desde el punto de vista intelectual es incomprensiblemente basuriento es porque al final han tenido que compensar, en algún apaño con la Fiscalía, el saldo de la sentencia", aseguraba.

De cuando en cuando, Losantos reculaba e introducía frases del estilo "esto es sólo una opinión", pero inmediatamente volvía a la carga envuelto en divagaciones. "Ahora repasaremos lo que dice la sentencia a pesar del pastel posterior del incomparable Gómez Bermúdez, que va a dejar convertido en aprendiz de niño Juanito a Baltasar Garzón, la estrella de la TVE, enviado especial a Afganistán y a Irak. Pena, hombre, que no lo tiren en paracaídas. En alguna zona conflictiva, claro". El locutor, mientras, salpicaba sus comentarios con el consabido "a mí me huele a pastel".

Sentencia retocada

"Veremos pronto a Yull Brynner (el juez Bermúdez) como presidente del Supremo, a ver quién se lo impide"

Cuanto más hablaba del tema, más seguro se mostraba y recrudecía sus acusaciones apoyándose en supuestas contradicciones. "¿Por qué esos errores en un tribunal? Porque (la sentencia) se ha tenido que rehacer de prisa y corriendo." Cerca de las siete de la mañana lanzó una acusación completa: "Al final han tenido que meter un montón de chapuzas, tal vez, porque han pactado que la Fiscalía ni siquiera recurra. A cambio veremos pronto a Yull Brynner (el juez Bermúdez) como presidente del Supremo, a ver quién se lo impide".

Mientras el PP trata de convencer a sus votantes de que acata la sentencia, uno de sus principales apoyos mediáticos ha tardado sólo cuatro días en insinuar que el fallo es fruto de un delito: prevaricación.