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Jueves, 31 de Julio de 2008

Tapones que salvan árboles

WWF/Adena trabaja para mantener el uso del corcho en las botellas de vino

ESTHER PANIAGUA ·31/07/2008 - 21:10h

Esther Paniagua - Los primeros vinos españoles tapados con corcho certificado estarán a la venta en los próximos meses.

En el Parque Natural de la Sierra de Espadán, en Valencia, hay más de 6.000 ejemplares de alcornoque. Como cada verano, sus troncos aguardan la llegada del descorche, pero cada vez son menos las empresas que demandan este servicio. Según Elena Domínguez, experta en conservación de la organización ecologista WWF/Adena, en torno al 70% del corcho de estos árboles se destina a tapones para botellas de vino, aunque “cada vez más productores optan por usar tapones sintéticos”. Ante esta tendencia, esta ONG intenta que las bodegas no abandonen la tradición de tapar sus caldos con corcho, porque “si deja de hacerse, la vida de los alcornocales peligra”, explica Domínguez.

Para conseguirlo, la organización ecologista ha reunido esta semana en Valencia a representantes del Instituto Catalán del Corcho, de los grandes almacenes británicos Marks & Spencer, de las bodegas Chivite, de la productora de tapones Espadán Corks y de las bodegas Dagón. Esta bodega y Espadán fueron las primeras empresas en España en obtener la certificación del Consejo de Administración Forestal (FSC), una entidad que promueve la gestión forestal socialmente responsable. Precisamente en septiembre se venderán los primeros vinos españoles con esta certificación. “Su aspecto social es lo que la diferencia con otros certificados, ya que no tendría sentido obtener un producto sostenible explotando a los trabajadores”, aseguró Jo Ahearne, de Marks & Spencer.

El corcho es un material de larga duración y por ello es “idóneo” para secuestrar dióxido de carbono durante largos periodos, según WWF/Adena. Además, el alcornoque explotado produce cinco veces más corcho que un ejemplar intacto, por lo que su uso comercial aumenta la cantidad de CO2 que éste absorbe.

Media vida descorchando

Manuel Fuster tiene 76 años y lleva más de 50 dedicándose al descorche, aunque ahora sólo acompaña a sus hijos en el proceso. Comenta que aunque a ellos no les falta trabajo, otros no han tenido la misma suerte. De hecho, en Valencia ya han cerrado cinco fábricas de corcho y sólo quedan tres.

Según WWF/Adena, los fabricantes de tapones sintéticos intentan desprestigiar a este material natural culpándole de albergar el compuesto que hace que el vino se pique, algo que Carlos Valero, uno de los tres socios de la taponera sintética Supercap, niega.

Sin embargo, según explica la responsable técnica del Instituto Catalán del Corcho, Roser Juanola, los cloroanisoles (responsables de este efecto) también pueden pasar al caldo a través de las barricas. “La probabilidad de que los tapones de corcho estén contaminados no llega al 1%”, sentencia la experta.

 

A favor y en contra

Corcho

Los tapones de corcho son naturales, ya que proceden de la corteza de los alcornoques. Además, presentan otras diferencias con los sintéticos:

- No contaminan y son 100% reciclables
- Son más caros.
- El líquido no puede traspasar el tapón.
- No son totalmente herméticos, por lo que permiten el paso de una mínima cantidad de oxígeno.
- El paso de oxígeno permite que el vino madure.

Sintéticos

Los tapones que no son de corcho se fabrican con materiales como la silicona. Sus principales características son las siguientes:

-Al estar fabricados con materiales como el plástico, son contaminantes.
-Son más baratos.
-Al ser estancos, su cierre evita que haya derrames.
-No dejan pasar oxígeno del exterior al vino.
-El caldo no madura igual, por lo que no es aconsejable usarlos en vinos de crianza.