Archivo de Público
Lunes, 5 de Noviembre de 2007

"Llevo seis años sin probar una gota de alcohol"

Chema Martínez ya ha comenzado a prepararse para disputar el maratón de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008

IGNACIO ROMO ·05/11/2007 - 21:30h

El atleta español Chema Martínez. ÁNGEL NAVARRETE

Es el monje del atletismo. No es budista, aunque pudiera parecerlo por su aspecto. Le falta (o le sobra) muy poco para ser vegetariano; es tremendamente disciplinado y, quizá gracias a ello, vive un periodo especialmente dulce a sus 36 años. Chema Martínez se encuentra en un espléndido momento de forma y el domingo se clasificó tercero en el Cross de Atapuerca, sólo derrotado por dos corredores africanos. Es ya uno de los grandes candidatos a la victoria en los próximos Europeos de cross de diciembre, que se disputarán en Toro (Zamora). Y, ante todo, en su mente está grabada una cita: el maratón olímpico de Pekín 2008.

¿Cuál es su secreto para mantenerse a un altísimo nivel durante años y todos los meses del año?

Trato de cuidarme mucho. Duermo todas las noches en el interior de un dispositivo de hipoxia (una especie de tienda de campaña con niveles de oxígeno reducidos para estimular la producción de glóbulos rojos) y llevo seis años sin probar una sola gota de alcohol, ni en Nochevieja. Tampoco he salido al cine en estos años ni a cenar fuera de casa. Estoy muy agradecido a Nuria, mi mujer, por el tremendo esfuerzo que está haciendo mientras dure mi carrera deportiva.

Usted es vegetariano, prácticamente

No del todo. La verdad es que me alimento básicamente de ensalada y pasta, pero como  algo de carne.

¿Cómo es exactamente su nutrición?

¡Muy aburrida, porque como siempre lo mismo! Mi desayuno favorito está compuesto por huevos revueltos y queso de Burgos.  La comida es siempre a base de ensalada y pasta, y la cena, exactamente igual. Además, me encanta la fruta y todas las tardes meriendo un kilo y medio de fruta de una tacada. Me vuelve loco: manzanas, plátanos, naranjas... Yo creo que algunas tardes llego a dos kilos de fruta.

¿Y las proteínas?

Algún día aislado como carne, algo especial, por ejemplo, un solomillo o un chuletón. Pero entonces no vuelvo a probarla hasta pasadas dos semanas. Es curioso, pero me hicieron un estudio de nutrición en Sierra Nevada y me dijeron que, a pesar de la dieta que hago, el porcentaje de proteínas, hidratos de carbono y grasas era casi perfecto.

Cuando está preparando un maratón, ¿varía su alimentación, lleva a cabo la controvertida dieta escandinava, el ayuno de carbohidratos seguido de aporte masivo de pasta y arroz?

Ya no lo hago. He probado de todo y ya no practico lo de vaciar los depósitos de glucógeno. Lo que sí hago es la  segunda parte: cargarme de hidratos de carbono en los últimos días.

¿Cómo son las horas previas al maratón?

La verdad es que, en mi último maratón, en los Mundiales de Osaka, me encontré muy tranquilo. Dormí a pierna suelta la noche anterior. Recuerdo que cené muy fuerte, muchísimo arroz y de repente me desperté en plena noche y vi a mi compañero de habitación, a Oscar Martín, que también corría el maratón. Le dije: “¿Qué haces?. Y me contestó: “Que ya son las cuatro, nos tenemos que levantar”. Había dormido genial. Desayuné muy poco, pan con aceite y tres cafés. Y lo tremendo fue el golpe de calor al salir del hotel. A las seis de la mañana, la temperatura era ya de 31 grados.

Se clasificó décimo, un buen resultado. ¿Se arrepiente de algo de la carrera?

Quizá fui conservador, pero no me quise arriesgar a una retirada. Quizá si hubiera  arriesgado algo más habría sido séptimo, como mucho. Fue muy duro por el calor y por la humedad.

Lo de dormir en una tienda de hipoxia supongo que es una forma de mantener valores altos de hematíes (glóbulos rojos) de forma natural.

Sí. Siempre duermo en la tienda de campaña, a veces a más de 2.000 metros. También utilizo la ‘hipoxia intermitente’ para subir el hematocrito.

¿Cuántos años le quedan como atleta de élite?

No me lo planteo. Yo voy año a año y la verdad es que ahora mismo, con 36 años, me encuentro muy bien. Estuve recientemente con el portugués Carlos Lopes, que fue campeón olímpico de maratón con 37 años, y hablamos de esto. Si me sigo cuidando, no veo cerca la retirada. Ahora sólo pienso en el maratón de los Juegos de Pekín, el próximo mes de agosto.

¿Se ve en activo todavía para los Europeos de Barcelona, en 2010?

Sí, sí. ¿por qué no? Me veo corriendo el maratón.

Para los fondistas, hay una diferencia brutal entre correr unos Europeos y unos Mundiales, por la superioridad de los africanos. ¿Cómo viven eso ustedes?

Es muy curioso. En octubre, por ejemplo, en las 10 Millas de Portsmouth, íbamos en cabeza un grupo de ocho atletas, siete africanos y yo. Y ves que hablan entre ellos, aunque sean de diferentes nacionalidades y les vi nerviosos porque no conseguían descolgarme. No paraban de dar tirones y de mirarme, como si pensaran ¿qué pinta éste, aguantando aquí todavía? De hecho, ¡alguno se quemó tanto en estos tirones que se descolgó del grupo al final!

¿Le afecta esa supremacía de los africanos?

Está claro que genéticamente tienen una ventaja, pero a mí no me influye eso. En maratón, se les puede batir. Otra historia diferente es el cross o los 10.000 metros, ahí son imbatibles. Y esto influye mucho en los jóvenes. Si eres el campeón de España junior y luego vas al Mundial y quedas clasificado en el puesto 60 detrás de todos los africanos … ¡pues es muy duro!

Hábleme de sus dos grandes rivales: Julio Rey y José Ríos.

Son dos buenos corredores de maratón. Cuando Julio ganó el de Hamburgo, yo lo corrí también y él lo hizo muy bien. Ahora, tanto Julio como Ríos llevan dos años en los que no han estado bien; no sé, no han tenido suerte.

¿El futuro del maratón es Juan Carlos de la Ossa?

Sí, yo estoy convencido de que será un gran corredor de maratón. Pero igual que afirmo esto, digo que, en mi opinión, se está precipitando. De la Ossa debutó este año en Londres y se retiró. Y va a intentarlo otra vez en 2008, pero yo le recomendaría que no lo hiciera todavía. En mi opinión, debería esperar aún dos años más antes de saltar al maratón.

Julio Rey, José Ríos, Juan Carlos de la Ossa y usted suman cuatro. Hay que descartar uno para Pekín.

Es difícil: quizá veo fuera a Ríos.