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Miércoles, 30 de Julio de 2008

Gas Natural compra Fenosa para crear el tercer grupo energético

La gasista lanzará una opa por 16.700 millones, tras adquirir a ACS su 45% en la eléctrica

A. M. VÉLEZ ·30/07/2008 - 22:33h

A la tercera, Gas Natural se lleva el gato al agua, tras fracasar sus opas sobre Iberdrola (2003) y Endesa (2005), las dos primeras eléctricas. La gasista comprará la tercera, Unión Fenosa, tras anunciar ayer que adquirirá a ACS su 45,3%. No es el socio ideal, según los analistas. Pero era su último cartucho para crear un gran grupo. El precio (18,33 euros por acción) valora Fenosa en 16.757 millones. Sin contar las desinversiones que puedan imponer los reguladores, la criatura tendrá un valor de unos 30.000 millones de euros, similar al de Endesa, segunda eléctrica española.

La operación, si prospera, duplicará el tamaño de Gas Natural. Será la tercera eléctrica, con una privilegiada posición en gas, más de 20 millones de clientes y 18.200 megavatios instalados. Y se convertirá en el tercer grupo energético por capitalización actual.

 

La compra, que gusta al Gobierno por el carácter local del grupo, se hará en tres fases: ayer, Gas Natural adquirió a ACS un 9,9%, el límite a partir del cual la Comisión Nacional de la Energía debe autorizar más compras. Una vez obtenido el permiso de los reguladores, la gasista comprará el resto del paquete de ACS y lanzará una opa por el resto del capital (en metálico y al mismo precio), al superar el 30%. La gasista rehusó poner fecha al fin del proceso. En 2005, su presidente, Salvador Gabarró, comparó la opa sobre Endesa con “un embarazo”.

Recalentada

La oferta supone una prima sobre el último precio en bolsa del 15%, pero la cotización de Fenosa llevaba dos semanas recalentada por continuos rumores. La prima es del 36% respecto a mediados de mes, cuando Fenosa estaba en mínimos de casi dos años y ACS puso a la venta lo que poco antes era su “joya de la corona”.Gas Natural tendrá todo a favor con el 45,3% y el control asegurado, aunque podría haber contraofertas una vez llegue la opa. EdF, Suez, RWE, E.ON y Eni preguntaron por el paquete de ACS. Pero el precio es alto, según los analistas.

Eni tiene el 50% del negocio gasista de Fenosa y derecho de compra si cambia de manos. Esos activos valen unos 3.500 millones y podrían servir para que Competencia valide la compra. Gas Natural venderá activos no estratégicos por 3.000 millones para financiarla. Así, su deuda, que ahora sólo supone el 31% de sus fondos propios, no se disparará. Además, la compañía ampliará capital por unos 3.500 millones. A esa operación acudirán sus accionistas Repsol y La Caixa, cuyo apoyo e impulso a la operación ha sido clave.

ACS podrá destinar lo obtenido, 7.600 millones, a reducir su abultada deuda (18.442 millones) y a “consolidar” su posición en Iberdrola, donde tiene el 7% y derivados por otro 5% y a la que quiso, sin éxito, fusionar con Fenosa. Iberdrola, que a diferencia de ACS, Gas Natural y Fenosa, ayer no fue suspendida por la CNMV, subió un 5,3% en bolsa.

Negocio redondo para la constructora

Pese a que hace quince días tenía minusvalías, la aventura de ACS en Fenosa se ha revelado muy rentable. La constructora entró en la eléctrica en diciembre de 2005, cuando compró a Santander su 22%. Luego, fue ampliando su participación, a un precio medio de unos 11,6 euros. Con el precio acordado ayer, las plusvalías rondan los 2.700 millones de euros. Por su 11% en ACS, a Florentino Pérez le corresponden unos 300 millones.  

ANÁLISIS

VICENTE CLAVERO

Hace dos semanas, Florentino Pérez estaba atrapado en la pegajosa tela de araña que él mismo había contribuido a tejer. Su decidida apuesta por el sector energético como ámbito para la diversificación de ACS se había convertido a la postre en un arma de doble filo. Los dividendos procedentes de Unión Fenosa e Iberdrola estaban permitiendo que la constructora salvara sin despeinarse la crisis del ladrillo. Pero la deuda contraída para acometer esas inversiones se había convertido en una losa cada vez más difícil de soportar. Además, la posibilidad de dar la campanada con la toma de control de Iberdrola se alejaba a pasos agigantados debido al efecto disuasorio que la numantina resistencia del presidente de la primera eléctrica española había tenido en las aspiraciones de EDF, copartícipe de la operación.

Aquel preocupante panorama amenazaba con enturbiarse aún más si el valor bursátil de Unión Fenosa continuaba deslizándose cuesta abajo. Buena parte del 45% perteneciente a ACS está pignorada como garantía de los créditos que sirvieron para adquirir las acciones y, si la cotización se sitúa por debajo del precio de compra, hay que poner nuevas garantías, con el consiguiente quebranto financiero.

Ni corto ni perezoso, el 17 de julio, Florentino Pérez hizo un inesperado movimiento que acabaría proporcionándole el balón de oxígeno que tanto necesitaba. Anunció la puesta en venta de Unión Fenosa y, de forma más sibilina, un cese, al menos temporal, de su ofensiva sobre Iberdrola.

Quince días después, el precio de Unión Fenosa ha subido un 36%, con la consiguiente mejora de la posición de ACS frente a sus acreedores. Hay un candidato en firme para comprar la eléctrica gallega: Gas Natural, que está dispuesta a hacerse con el 100% de ella. Y Florentino Pérez tiene la posibilidad de reducir sustancialmente la deuda de la constructora, que ronda los 18.000 millones y puede comprometer sus cuentas.

De paso, él y sus socios (la familia March y los Albertos) se han hecho en este tiempo un poco más ricos, gracias a los 2.700 millones de plusvalías que les dejará la venta de Unión Fenosa.