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Miércoles, 30 de Julio de 2008

Crece la crisis en el laborismo británico

El ministro de Exteriores desafía a Gordon Brown al pedir un "cambio radical"

LOURDES GÓMEZ ·30/07/2008 - 22:35h

Reuters - Gordon Brown y David Miliband.

David Miliband es el jefe de la diplomacia británica y el primer miembro del Gobierno de Gordon Brown que se ha atrevido a destapar en público sus credenciales de primer ministro al abogar por un "cambio radical".

Ocurrió ayer, en un artículo publicado en el diario The Guardian, en el que expone su visión ideológica para llevar al Partido Laborista a la victoria electoral, en 2010 a más tardar.

"El neolaborismo ganó tres elecciones ofreciendo cambio genuino no sólo en iniciativas políticas, sino también en la forma en que hacemos política. Debemos hacerlo otra vez. Yo aún creo que podemos ganar", resalta.

La pieza levantó todo tipo de especulaciones que obligaron a Miliband a desmentir públicamente que tuviera intención de postularse como sucesor del primer ministro, aunque no descartó que hubiera elecciones para un nuevo líder del partido.

En la columna, Miliband no pide la dimisión de Brown, como reclaman muchos diputados en vistas a la adversidad que persigue al primer ministro desde el pasado otoño. Pero tampoco secunda a sus colegas de gabinete, que intentan apagar la revuelta interna, pidiendo calma o asegurando que el jefe de Gobierno es el más capacitado para liderar al país en esta fase de retroceso económico.

Con Brown en Downing Street, no hay sector demográfico que confíe en los laboristas. En tres meses han perdido dos bastiones laboristas en Escocia y en el norte de Inglaterra y quedaron por debajo de la extrema derecha en un enclave próspero del sureste inglés.

Además, el desastre en las municipales -incluida la victoria de los conservadores en el Ayuntamiento de Londres- ha dejado al partido sin una infraestructura base para relanzar la captura de votos.

Tapado de Blair

Sin retar abiertamente el liderazgo de Brown, Miliband expuso ayer su baza frente a una potencial dimisión o salida forzada del primer ministro. El año pasado, los partidarios del entonces primer ministro Tony Blair confiaban en el actual responsable del Foreign Office como candidato alternativo al entonces ministro de Finanzas.

Finalmente no hubo contienda. Miliband se echó atrás, dejando paso a Brown. En septiembre quizá tenga una segunda oportunidad.