Archivo de Público
Lunes, 5 de Noviembre de 2007

Los españoles detenidos en Chad tienen su primera cita ante el juez

Los tres tuvieron su primera reunión con el abogado poco antes de declarar

ISABEL COELLO ·05/11/2007 - 20:31h

Los tres españoles de la compañía aérea Girjet detenidos en Chad en relación al caso Arca de Zoé prestaron declaración ayer en la capital, Yamena, ante el juez de instrucción. Los tres llegaron por la mañana en el mismo furgón que transportó a los cinco miembros de la ONG francesa. Fueron conducidos entre una nube de cámaras de televisión a una sala de audiencias donde comenzó la espera -que algunos mataron con la lectura de libros- para entrar a ver al juez.

El primero en comparecer fue el copiloto Sergio Muñoz, que declaró durante un par de horas. "Estoy bien de ánimo, pero cansado", dijo Sergio mientras era llevado en volandas ante el juez por las fuerzas de seguridad. "Confío en que nos liberen pronto", añadió. Ya no pudo decir más porque los policías le taparon la boca. Pero después de haber terminado su testimonio, se asomó brevemente a una ventana de la sala de espera y confesó a los periodistas que todo le parecía algo "irregular" y consideró raro, por ejemplo, que sólo ayer hubiera conocido personalmente a su abogado.

A Sergio le siguió el piloto y capitán del avión, Agustín Rey, cuya declaración se prolongó más de tres horas. Finalmente, entró a ver al juez el auxiliar de cabina Daniel González, que estuvo con el juez menos de dos horas. En muchos países africanos, no hay mecanógrafos y es el propio juez el que transcribe a mano las declaraciones, lo que, sumado a la intervención de un intérprete para traducir entre el francés y el castellano, alargó aún más las comparecencias.

Agustín Rey entró con peor aspecto, más alicaído y afectado por un herpes en la cara, probablemente causado por el estrés. "Agustín ha vuelto a fumar por el estrés; lo había dejado hace un año, pero en estos días lo ha retomado", dijo a Público el abogado contratado por la compañía Girjet, Jean Bernard Padaré.El letrado se mostró optimista. "Me siento aliviado", dijo una vez terminaron de declarar los tres. "Por fin han podido dejar todo claro". Padaré presentará hoy su petición de libertad para los tres españoles. Aunque el juez tiene hasta diez días para tomar una decisión, el abogado se mostró confiado en que "antes del final de esta semana habrá noticias". El cónsul español en Camerún, Vicente Mas, se reunió con los españoles al final del día y volverá a visitarles hoy.

La defensa trata de demostrar que, como empresa, Girjet ofreció los servicios de su avión y éstos fueron contratados y pagados a precio de mercado por Arca de Zoé. La defensa también se ha afanado en probar que no hubo "doble matriculación" del avión, tal y como clamaron las autoridades de Chad en un principio, sino dos planes de vuelo diferentes -ambos comunicados a las autoridades- debido a la avería de una de las naves de Girjet.

Fuera del juzgado, algunos estudiantes chadianos se quejaban en voz alta de la irrupción el domingo del presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien se llevó de vuelta a las cuatro azafatas españolas. "Lo considero una injerencia y una forma de hacer presión", dijo a Público Hissène Mazéne, estudiante de Económicas de 25 años. "Debe permitirse que la justicia de Chad actúe. No se pueden hacer diferencias sólo cuando los imputados son extranjeros", se quejó.