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Martes, 29 de Julio de 2008

Al son del SAMBAHOP

Marcelo D2 descargará esta noche en el B Festival de Barcelonasu explosivo cocktail de rap y samba

BERNARDO GUITIÉRREZ ·29/07/2008 - 08:00h

BERNARDO GUITIÉRREZ - Crecido en una favela, Marcelo afirma que mis amigos de infancia están muertos.

Marcelo es un gurú posglobal. Un globalizado de ida y vuelta. Nos explicamos. No, mejor que se explique él: "Crecí entre la feijoada brasileña y el McDonalds, entre el rap americano y el samba local, entre la cultura de shopping y los mercadillos". Marcelo D2, en varios encuentros en los tres últimos años, me explicó la naturalidad con la que se enredó en un estilo que conquista Brasil y, por extensión, el mundo: samba rap. O hip samba. O samba hop, lo mismo da. Y en realidad, su fórmula milagrosa, es (palabras textuales) "un secreto a voces".

Recuerdo a Marcelo D2 bebiendo cañas en su "oficina", el bar Serafim, en el populachero barrio de Laranjeiras: "Un día escuché una base de rap clásica con su bombo. Y se me ocurrió meterle el contratiempo de la samba. No entendía que nadie lo hubiera hecho antes". Poco después de su flechazo rapsambero nacía el aclamado Eu tiro a onda (1998), todo un manifiesto/punto de partida/llegada. En otro encuentro, paseando por el bohemio barrio de Santa Teresa, D2 (como se lo conoce en Brasil) completaba su meditación globalizadora o antiglobalizante. "Creo que con la globalización se está empezando a valorar más las culturas locales, es como un mecanismo de defensa".

Retorno a la cuna

El viaje sonoro de D2, lejos de estar empapado de raíz, es una especie de retorno inconsciente a la cuna. De hecho, arrancó por el lado salvaje de la vida, cabalgando en la ya mítica formación Planet Hemp, junto a Bnegãao. Nada de samba. Rock+rap. Y todo sazonado de letras explosivas: críticas a la violencia y la prohibición de las drogas. La fórmula arrasó. Trabajos como Os caes ladram mas a caravana nao para vendieron 400.000 discos.

Poco a poco, a fuego lento, D2 fue enredándose en la música con la que se enamoraron sus abuelos: la samba. Ahora, le imaginamos en su estudio de grabación, en Cosme Velho. "Soy un chico de suburbio, mi mundo fue la favela. Iba al Cacique de Ramos, veía a los grandes maestros, bebía de su música sin sospecharlo". La vida de favela, como una cicatriz, también hizo mella en la carrera de D2. Antes que músico, Marcelo fue repartidor de periódicos, chico de los recados, camarero, vendedor, representante de muebles. Y la vida-favela, con su violencia, fue cuajando en un peculiar estilo de letras combativas. "Mis amigos de infancia están muertos. Sólo tengo amigos de los últimos 10 años. Es imposible no implicarse algo".

"Gracias a mi música, la élite escucha el mensaje de los pobres" 

Cuando descubrió por casualidad su ritmo sambirapero, Marcelo D2 ni sospechaba que aquellos venerados maestros del Cacique de Ramos y otros grandes clásicos participarían en sus próximos álbumes. El mítico pianista João Donato puso el swing en Eu tio a onda (1998) y A procura da batida perfecta (2005). El saxofonista de jazz Carlos Malta y los sambistas Arlindo Cruz, Alcione y Zeca Pagodinho grabaron en Meu samba é assim (2007). ¿El resultado? Un agitado swing tropical, con sofisticaciones jazzísticas y un ritmo urbanísimo. Entrecortado, a contratiempo.

D2, que suele salir de gira con músicos rockeros, un Dj de rap (por el scratch) y con instrumentistas de samba (pandeiro, cavaquinho, cuica) se limita a afirmar que lo suyo es rap: "Hago rap, rap, rap, pero con sabor brasileño". Y un matiz importante: "Gracias a mi música, la élite escucha el mensaje de los pobres. Mis canciones van de la favela a las mansiones".