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Lunes, 28 de Julio de 2008

"Conseguimos una rebaja del 30% de las deudas"

Josep Gil se declaró en quiebra en 2005 y logró rebajar sus deudas un 30%

LÍDIA PENELO ·28/07/2008 - 08:00h

"Para saldar todas las deudas me faltan dos años, pero gracias a Dios, lo encaro todo con optimismo. Soy técnico industrial y tengo una pensión más o menos pasable. Lo que ocurrió es que tuve la mala suerte de ponerme enfermo y acumular muchos gastos", recuerda Josep Gil.

Este vecino de Sant Salvador de Guardiola debía 163.000 euros correspondientes a créditos personales. Estaban a punto de embargarle su domicilio cuando un juez mercantil de Barcelona le declaró en concurso de acreedores, antes conocido como suspensión de pagos.

El caso de Josep Gil fue el primero en llegar a los tribunales y recibir el mismo trato que una empresa. Gil y su esposa se acogieron a la Ley Concursal, vigente desde septiembre de 2004, que permite que empresas y familias tengan la misma consideración en el caso de declararse insolventes para pagar sus deudas.

"De lo malo no es lo peor. Esta ley no es la opción más idónea, pero era la única solución que teníamos para salvar nuestra casa", cuenta Josep Gil que, con cuatro intervenciones coronarias, respira más tranquilo tras haberse acogido a la Ley Concursal.

"Lo que pasa es que es una ley cara. Todo el trámite te sale por un millón y medio de pesetas. Para acogerte a ella, te obligan a pagar un procurador, un abogado, una comunicación a los diarios comarcales y regionales, al BOE...", detalla Josep que admite que el poco dinero que le quedaba en 2005 lo invirtió en este proceso.

"De todas las deudas conseguimos una rebaja del 30%, pero el recibo de la hipoteca nadie te lo quita. Los recibos y sus intereses hay que pagarlos puntualmente", comenta sobre el préstamo hipotecario de su domicilio que ascendía a 50.000 euros. Josep, como pionero en su situación, ha recibido llamadas de mucha gente que le pide consejo al no poder afrontar sus gastos. Incluso una familia de La Rioja le escribió una carta agradeciéndole la vía que ha abierto.