Archivo de Público
Lunes, 28 de Julio de 2008

Dos muertos y siete heridos tras un tiroteo en una iglesia de Tennessee

Un hombre de unos 40 años, disparó indiscriminadamente contra los feligreses durante un servicio dominical en una Iglesia Unitaria

EFE ·28/07/2008 - 08:30h

Dos personas muertas y otras siete heridas han sido el resultado de los disparos efectuados por un hombre que irrumpió armado en una iglesia en Knoxville, Tenneessee, durante un servicio religioso, informaron las autoridades.

En declaraciones al canal de televisión WBIR, un concejal de la ciudad de Knoxville, Joe Hultquist, dijo que el hombre entró en la Iglesia Unitaria Universalista del Valle de Tennessee y disparó aleatoriamente contra los feligreses.

Bill Haslam, el alcalde de la ciudad, indicó en un comunicado que "hoy Knoxville ha sufrido una tragedia. Nuestras oraciones y pensamientos están con las víctimas y sus familias y la comunidad de la iglesia".

El jefe de la policía de Knoxville, Sterling Owen, dijo que la primera víctima mortal fue identificada como Greg McKendry, de 60 años, un miembro de la iglesia que prestaba servicio como ujier.

La segunda víctima mortal es Linda Kreager, de 61 años, que murió horas después en el Centro Médico de la Universidad de Tennessee, informaron las autoridades, que añadieron que cinco de los heridos permanecen en "condición crítica o grave", mientras que los otros dos fueron dadas de alta.

Arresto inmediato

Jim D. Adkisson, de 58 años, que fue detenido poco después del tiroteo, afronta cargos de homicidio en primer cargo y se encuentra detenido bajo una fianza de un millón de dólares, dijo el portavoz de la ciudad, Randy Kenner.

El canal WBIR comentó en su página de internet que, según uno de los testigos, tres de los feligreses de la iglesia lograron frenar al atacante.

El incidente se produjo cuando un grupo de 25 niños hacía una presentación del musical "Annie" para los 200 feligreses congreados en el lugar.

Muchos feligreses se refugiaron en una iglesia contigua mientras las autoridades policiales acordonaban el templo.