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Viernes, 25 de Julio de 2008

Entregan a los niños cuadernos en blanco y lápices para que escriban "la historia del nuevo Ecuador"

EFE ·25/07/2008 - 17:16h

EFE - La ceremonia de entrega de la Carta Magna acabó con Correa y las máximas autoridades de la Asamblea tomados de las manos y con los brazos en alto, en dirección al rostro de Eloy Alfaro.

La Asamblea Constituyente ecuatoriana entregó hoy la propuesta de nueva Constitución del país, pero también cuadernos en blanco y lápices a los niños para que escriban "la historia del nuevo Ecuador".

Los niños y jóvenes tuvieron un gran protagonismo en la ceremonia de entrega del texto al Tribunal Superior Electoral (TSE), que se encargará de organizar el referendo en el que el próximo 28 de septiembre los ecuatorianos se pronunciarán al respecto.

Los grandes ausentes fueron el ex presidente de la Asamblea Alberto Acosta y gran parte de la minoría opositora, que considera que el proyecto de Constitución está hecho a medida del presidente Rafael Correa y la han tildado de "totalitaria" y "dictatorial".

La ceremonia se desarrolló en la sede de la Asamblea en Montecristi, provincia de Manabí (oeste del país) en presencia del jefe del Estado, ministros, representantes diplomáticos y otras autoridades.

En total fueron unos 800 invitados, entre ellos un grupo de menores provenientes de diversas regiones del país a los que la vicepresidenta de la Asamblea, Aminta Buenaño, les dio cuadernos, lápices y borradores para escribir la historia de Ecuador tras la que será su vigésima carta magna, si es aprobada en el referéndum.

Con esos obsequios, el órgano colegiado con amplios poderes y dominado por el oficialista Acuerdo País, que ha tardado ocho meses a acordar y redactar los 444 artículos del nuevo texto constitucional, quiso hacer patente su interés por las nuevas generaciones como constructores del futuro.

"Nosotros hemos construido el camino, pero ustedes darán los primeros pasos; hemos construido el marco del cuadro pero ustedes tienen los pinceles; hemos escrito una Constitución, pero ustedes la harán realidad", dijo Buenaño.

Los cuadernos con la leyenda "Escribe aquí la historia del nuevo Ecuador" y los lápices son para que redacten "la mas bella historia del país" y el borrador para que eliminen "los errores del pasado".

Y Buenaño enumeró: "partidocracia, corrupción, ineficiencia, desigualdad y la perversa distribución de la riqueza, así como las equivocaciones propias y ajenas".

Cuadernos y lápices -dijo- "para que escriban el nuevo futuro del país y la patria".

Destacó que los niños y jóvenes son "agua transparente, fuentes cristalinas, esperanza, fuerza, vida, coraje, garra y valentía, pero, sobre todo, son promesas de un futuro posible, de un nuevo país, donde la justicia, la paz y la equidad es posible".

Durante la ceremonia, que duró unos noventa minutos, se proyectaron vídeos sobre la participación ciudadana en la Asamblea y sobre la gente de Manabí, a los que se agradeció con música y aplausos su acompañamiento de la Asamblea.

La música la puso un ensamble coral de unos cinco jóvenes que, sin más instrumentos que sus manos y sus voces, entonaron desde el himno nacional y el himno de Manabí hasta canciones tradicionales y melodías patrias.

Correa intervino en la ceremonia de entrega del texto constitucional al Tribunal Supremo Electoral y arrancó aplausos con los asistentes de pie cuando aseguró que la Carta Magna aprobada este jueves no era "abortiva".

El presidente mandó leer en dos ocasiones el artículo correspondiente para acallar las denuncias de que en el nuevo texto constitucional no se garantizaba el derecho a la vida desde la concepción.

Asimismo, criticó a la oposición por asegurar que el proyecto de Carta Magna aupa el "hiperpresidencialmo" y es "totalitarista" y señaló que, por el contrario, ésta es democrática y participativa y se elaboró "con infinito amor" y "a mano".

No faltaron las consignas bolivarianas durante la entrega del proyecto: "Alerta, alerta, alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina", coreaban los asistentes.

La ceremonia, que terminó en medio del ondear de banderas de Ecuador, acabó con Correa y las máximas autoridades de la Asamblea tomados de las manos y con los brazos en alto, en dirección al rostro de Eloy Alfaro, presidente de Ecuador en dos ocasiones y conocido como "el Viejo Luchador".