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Viernes, 25 de Julio de 2008

Altos cargos serbios reciben amenazas de muerte por el arresto de Karadzic

EFE ·25/07/2008 - 12:17h

EFE - Combo fotográfico que muestra una imagen al ex líder serbo-bosnio Radovan Karadzic con gafas y el pelo y barba blancos (izq), y otra fotografía de Karadzic durante una aparición pública el 22 de abril de 1994 en Belgrado (Serbia).

El presidente serbio, Boris Tadic, y otros varios altos cargos del país han recibido amenazas de muerte después del arresto el pasado lunes del ex líder serbobosnio y presunto criminal de guerra Radovan Karadzic.

Según aseguró hoy el diario "Blic", además de Tadic han sido también objeto de amenazas el ministro del Interior, Ivica Dacic, el fiscal de crímenes de guerra, Vladimir Vukcevic, y el presidente del consejo gubernamental de cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Rasim Ljajic.

Los dos últimos son también los coordinadores de un plan de acción para la búsqueda y captura de los prófugos acusados de crímenes de guerra.

Los cuatro recibieron, entre otras amenazas, cartas en forma de esquelas mortuorias y advertencias por teléfono como "estás acabado", "una bomba está debajo de tu coche" o "terminarás como Zoran Djindjic (reformista, primer ministro asesinado en 2003)".

Según "Blic", los servicios secretos y la Policía han aumentado el grado de protección de esos altos cargos, aunque desde el Gabinete de Tadic no se han confirmado ni desmentido la existencia de estas amenazas.

Karadzic fue detenido el lunes pasado en los alrededores de Belgrado, donde vivía y trabajaba bajo identidad falsa.

El que fuera líder político de los serbios de Bosnia está acusado por el TPIY del genocidio en Srebrenica, del asedio de Sarajevo y de otros crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos durante la guerra bosnia (1992-1995).

Karadzic debería ser extraditado en los próximos días al TPIY, con sede en La Haya, donde será procesado.

En los días pasados, hubo en Belgrado varias protestas contra la detención de Karadzic, convocadas por organizaciones nacionalistas, a las que asistieron entre unas decenas y unos centenares de personas.