Archivo de Público
Jueves, 24 de Julio de 2008

El Gobierno admite que la economía se paraliza

Solbes cambia su mensaje frente a la crisis y rebaja de forma drástica sus
previsiones económicas // El PIB sólo crecerá un 1,6% en 2008 y un 1% en 2009

F. SAIZ ·24/07/2008 - 22:20h

El Gobierno se ha puesto por fin “lo más realista posible”, según la expresión utilizada repetidas veces por el vicepresidente Pedro Solbes, y ayer le metió un buen tajo a sus previsiones económicas, admitiendo que el crecimiento de la economía española de este año y el que viene será mínimo.

Según las nuevas estimaciones, que corrigen por tercera vez las previsiones iniciales del Ministerio de Economía, el PIB crecerá en 2008 un 1,6% (siete décimas menos de lo que se pensaba en abril) y en 2009 sólo lo hará un 1% (un recorte espectacular de 1,3 puntos respecto a la anterior previsión).

Esta rebaja tendrá un impacto significativo en el mercado laboral. La tasa de paro pasará del 8,3% de 2007 al 10,4% de 2008 y al 12,5% de 2009, y el proceso de generación de empleo, que ha sido una de las claves de la pujanza de la economía española durante los últimos años, se detendrá.

En 2009 incluso se destruirán alrededor de 100.000 puestos de trabajo.
Las nuevas previsiones suponen un giro en el discurso del Gobierno respecto a la situación de crisis económica. Hasta ahora, todas sus estimaciones eran más optimistas que las de los organismos internacionales y los analistas privados, con la consiguiente pérdida de credibilidad.

El nuevo cuadro macroeconómico, en cambio, sitúa las previsiones del Gobierno en la parte pesimista de la pizarra. Para 2008, por ejemplo, el 1,6% de crecimiento del PIB se compara con el 1,7% de media del panel de 14 instituciones de análisis de Funcas (aunque es previsible una rebaja en los próximos días) y con el 1,8% del FMI.

Este cambio de mensaje coincide con algunas reflexiones internas del Gobierno y del PSOE sobre la necesidad de  “comunicar mejor” y “hacer pedagogía” frente a la crisis, lo cual es más fácil de desarrollar desde un diagnóstico realista de la situación. El propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez, dijo recientemente que es necesario cambiar el mensaje del optimismo por el de confianza en el futuro.  

También el equipo económico del Gobierno está más cómodo con las nuevas previsiones, ya que existe incluso la posibilidad, si el precio del petróleo acompaña, de que haya que revisarlas al alza en algún momento.

Y si vienen mal dadas, el Gobierno estará más legitimado para adoptar medidas de ajuste que con las previsiones anteriores.

Estrategia

En todo caso, el fondo de la estrategia del Gobierno ante la crisis no parece haber cambiado significativamente. Durante su comparecencia de ayer tras la reunión del Consejo de Ministros, Solbes atribuyó el deterioro de la situación exclusivamente a la subida del precio del petróleo y de los tipos de interés (en especial, del Euribor, que es la referencia para la mayoría de las hipotecas), sin mencionar en ningún momento causas internas.

También descartó medidas adicionales a las adoptadas para combatir la crisis, dando a entender que la rebaja fiscal de 400 euros, que costará 6.000 millones de euros a las arcas públicas, ha agotado el margen de maniobra.

Asimismo, insistió en su convicción de que la economía española “no llegará a la recesión en ningún caso”, pese a que el PIB podría crecer “un 0,1% o un 0,2% en el segundo trimestre del año” y “el crecimiento será todavía más bajo en lo que queda de 2008 y en el primer trimestre de 2009”.

La notable rebaja del crecimiento del PIB se explica por la brusca desaceleración del consumo privado, que sólo crecerá un 0,7% y un 0,4% en 2008 y 2009, respectivamente. También la inversión se desploma, y en 2009 incluso registrará una tasa negativa del 1,5%.  En cambio, el consumo público sostendrá en parte el engranaje del PIB, con crecimientos del 4,9% y el 3,8%.

Presupuestos

El nuevo cuadro macroeconómico aprobado ayer por el Gobierno servirá de base para elaborar unos presupuestos para 2009 que el vicepresidente económico calificó de “austeros, solidarios y de mejora de la productividad”. Para justificar el propósito de austeridad, dijo que habrá restricciones en los gastos y se reducirá la oferta de empleo público en un 70% con carácter general.

La solidaridad se concretará en la garantía de mantenimiento de los gastos de naturaleza social, mientras también se dará prioridad a inversiones en I+D+i, educación y todas aquellas partidas que garanticen la mejora del capital físico y humano.

1.500 millones para el desempleo

Los presupuestos del Estado de 2009  contemplarán por primera vez en muchos años un partida para costear las prestaciones por desempleo. Hasta ahora, el sistema de la Seguridad Social, que tiene un presupuesto aparte, se bastaba para financiar ese gasto, pero los malos datos del mercado laboral obligan al Estado a aportar también dinero. Serán 1.500 millones de euros los que se destinarán a este fin. Esa cantidad  se sumará a los 157.870 millones de gasto del Estado previstos para 2009, de tal manera que el total será de 159.370 millones, un 4,5% más que en 2008, y por tanto dentro del límite del 5% fijado por el Congreso. En el lado de los ingresos, la previsión es de que el Estado recaude 156.486 millones de euros en el ejercicio de 2009. El déficit del Estado, una vez ajustado al concepto de Contabilidad Nacional (es decir, en términos de derechos de ingresos y obligaciones de pago, no calculado por lo que entra y sale de la caja) será de 3.865 millones de euros, lo que equivale al 0,34% del PIB.