Archivo de Público
Jueves, 24 de Julio de 2008

ETA quería repetir el secuestro de Miguel Ángel Blanco con un concejal socialista

El jefe del ‘comando Vizcaya' tenía también orden de atentar contra el juez Grande-Marlaska 

Ó. L.-F. ·24/07/2008 - 22:21h

 

Baltasar Garzón,iz, observa la llegada del presunto cabecilla del "complejo Vizcaya", Arkaitz Goikoetxea, d, tras su llegada a Santo Domingo de la Calzada. EFE

Las declaraciones de Arkaitz Goikoetxea Basabe, el jefe del comando Vizcaya detenido el pasado martes, han puesto al descubierto los planes de ETA: secuestrar a lo Miguel Ángel Blanco a un concejal socialista vasco y asesinar al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, según ha podido confirmar Público en fuentes de la investigación y de la dirección del PSE.

Siempre según la declaración del etarra, el grupo recibió el pasado verano el encargo de recabar información sobre algún cargo municipal socialista en Euskadi. El objetivo era repetir lo ocurrido en 1997 con el concejal del PP de Ermua, a quien un comando terminó asesinando de dos tiros en la cabeza tras mantenerlo secuestrado durante cuarenta y ocho horas.
Estos planes explican, según fuentes policiales, la presencia de varias cajas de tranquilizantes en los zulos descubiertos en los últimos días en La Rioja. Un medicamento destinado, supuestamente, a mantener calmado a la víctima. Según EP, los terroristas desistieron de realizarlo por la escolta que acompañaba al objetivo elegido, cuya identidad no había transcendido al cierre de esta edición.

Ataque a la judicatura

Arkaitz Goikoetxea también ha reconocido ante la Guardia Civil que tenía orden de recabar la información para atentar contra el magistrado Grande-Marlaska. El etarra añadió que sabían que el magistrado poseía una vivienda de vacaciones en una urbanización de la localidad riojana de Ezcaray, cercana a las pistas de esquí, y en la que los padres de la novia del etarra, Maialen Zuazo, poseían también una segunda residencia.

Goikoetxea ha asegurado que miembros de su comando se desplazaron en varias ocasiones a esta localidad, pero que en ninguna de ellas consiguieron ver al juez. No obstante, fuentes cercanas a la investigación aseguraban ayer a Público que los terroristas habían recopilado numerosos datos sobre el magistrado. Lo que no ha desvelado el etarra era el método que pensaban utilizar para asesinar al juez. Tras conocerse la noticia, Grande-Marlaska -que ayer se encontraba de vacaciones- aseguró a través de un portavoz de la Audiencia Nacional que se encontraba "tranquilo" y que "lo raro sería no aparecer" como objetivo de la banda terrorista. "Son gajes del oficio", añadió.

La intensa actividad del comando en La Rioja -donde cometió el atentado de Calahorra e intentó otro en Logroño- había llevado al grupo a montar su base de operaciones en Ezcaray. En una vivienda de esta localidad había montado un laboratorio donde elaboraba explosivos. Y en dos pequeños pueblos cercanos escondía parte de su arsenal en sendos zulos. En uno de ellos, situado junto a muro de una iglesia a las afueras de Valdegón , una localidad de 150 habitantes a tres kilómetros de Ezcaray, habían enterrado una mochila con un subfusil MAT, varias cajas de munición, herramientas para robar vehículos y una caja de tranquilizantes.

Trasladado a la zona

El segundo fue localizado ayer en Pazuengos, cerca de Santo Domingo de la Calzada y a sólo una veintena de kilómetros de Ezcaray. Arkaitz Goikoetxea fue trasladado en helicóptero a la zona para que facilitase su búsqueda, en unas pesquisas en las que participó el juez Baltasar Garzón.

Allí, la Guardia Civil localizó más de 120 kilos de material explosivo, así como elementos electrónicos para fabricar temporizadores, munición, matrículas para vehículos y más cajas de tranquilizantes. Entre el material había amonal, cloratita y nitrometano, una sustancia ETA robó 2.000 litros en Francia y que sirve para fabricar amonitol, una explosivo de mayor capacidad destructiva.