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Jueves, 24 de Julio de 2008

Europa recela de la clonación de ganado

La UE juzga que el consumo de vacas y cerdos clónicos no es perjudicial, pero preocupa el bienestar de los animales 

JAVIER YANES ·24/07/2008 - 19:13h

Cerdos clonados en 2005 en el Laboratorio de Tecnología Reproductiva de Cremona (Italia). AFP

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha publicado hoy el informe final de su Comité Científico sobre la producción de ganado clónico destinado al consumo humano. A grandes rasgos, el documento ratifica lo que ya expresaba la versión preliminar que se sometió a consulta pública el pasado enero: con los datos disponibles, es improbable que el consumo de productos derivados de vacas y cerdos clónicos represente algún riesgo para la salud humana o para el medio ambiente. En cambio, aumenta la preocupación sobre el bienestar de los animales clonados. El informe no se pronuncia sobre otras especies ganaderas y recomienda profundizar en las investigaciones para disponer de más elementos de juicio.

Según manifestó el director del comité, Vittorio Silano, “con vacas y cerdos, los riesgos de seguridad alimentaria son improbables”, pero “hay una preocupación significativa por las amenazas a la salud y bienestar de los clones y las madres de alquiler, que pueden ser más frecuentes y graves que en los animales criados de forma convencional”. En todo caso, Silano reconoce que “el conjunto de pruebas, aunque crece y muestra resultados consistentes, es todavía pequeño”.

Frecuentes malformaciones

La clonación por transferencia nuclear consiste en inyectar el ADN completo de un individuo en un óvulo portador vacío. El embrión generado se implanta en un útero de alquiler y produce un ejemplar idéntico al donante de los genes. El primer animal obtenido así fue la oveja Dolly, en 1996. Uno de sus creadores, el científico escocés Ian Wilmut, declaraba esta semana a la revista Scientific American que, durante el uso de la técnica, “la lista de malformaciones que vimos en ganado y ratones fue muy larga y horrenda”. Como ejemplo, Wilmut citaba que una oveja “jadeaba siempre, incluso descansando, porque le fallaba el flujo de sangre a los pulmones. Después de dos semanas decidimos que era más amable poner fin a su vida porque no podíamos corregir el defecto”.

Son estas anomalías las que motivan las objeciones de la EFSA, a las que se une otro dictamen emitido por el Grupo Europeo de Ética en Ciencia y Nuevas Tecnologías (EGE). Según este organismo, “es dudoso que la clonación de animales para consumo esté éticamente justificada”. Pero para los ganaderos, el procedimiento, aunque caro, ofrece la posibilidad de replicar los ejemplares sobresalientes para destinarlos a la cría y comercializar su progenie para el consumo, un asunto sobre el que Europa aún no ha legislado.

El informe del comité de la EFSA se ha elaborado en respuesta a un mandato que este órgano recibió de la Comisión Europea (CE) en febrero de 2007. En enero de 2008 se sometió el borrador a consulta pública, recibiendo desde entonces 285 opiniones de expertos. El documento es sólo orientativo y podrá ser empleado por la CE para una futura regulación.

En EEUU, la Administración de Alimentos (FDA), que tiene competencias reguladoras, dictaminó a favor del consumo de clones sin imponer un etiquetado específico y sin considerar las implicaciones éticas. La industria optó por una moratoria, aunque en EEUU la producción de clones funciona desde hace años.

 

Clones en los cajones de la frutería

Aunque tanto en Europa como en EEUU las encuestas revelan el rechazo hacia los alimentos clónicos, lo cierto es que éstos son comunes en la dieta de los ciudadanos. La web de la FDA de EEUU explica que la clonación es un procedimiento rutinario en la producción hortofructícola. Se requieren, explica esta fuente, 30 años para crear un plátano a partir de una semilla; así que, para acelerar el proceso, la gran mayoría de los plátanos comercializados son clones. Lo mismo ocurre con las patatas, manzanas, uvas, peras o melocotones. La FDA desbanca así uno de los mitos más extendidos sobre la clonación, la idea de que se trata de una nueva forma de ingeniería genética. La FDA se refiere a la frecuente confusión entre clones y organismos genéticamente modificados, o transgénicos. Al contrario que en éstos, la clonación no implica manipulación de los genes, sino el empleo de núcleos enteros, como en una fecundación.