Archivo de Público
Jueves, 24 de Julio de 2008

Fracasa el intento del PP de cambiar la elección de los magistrados del TC

El Constitucional confirma que las comunidades autónomas podrán proponer candidatos al Senado

A. V. ·24/07/2008 - 17:54h

El Pleno del Tribunal Constitucional resolvió ayer el último escollo jurídico que existía para proceder a la renovación de sus cuatro miembros nombrados por el Senado, que debían haber sido reemplazados el pasado mes de diciembre.

Como ha sido práctica habitual en los últimos años, el alto tribunal rechazó un recurso del PP. En esta ocasión se ha tratado del presentado contra la reforma del Reglamento de la Cámara Alta para adaptarlo a la nueva ley reguladora del alto tribunal, por la que el Senado elegirá a los magistrados que le corresponden a propuesta de los Parlamentos autonómicos.

El partido presidido por Mariano Rajoy presentó más de una veintena de recursos ante el Constitucional contra las principales leyes de la anterior legislatura. Una decena ya han sido rechazados.

Como presagiaba el rechazo, el pasado mes de abril, del recurso conservador contra la reforma de la Ley Orgánica del TC, el Pleno ha confirmado el Reglamento del Senado por siete votos a tres. En la práctica esto supone que los cuatro magistrados que elige la Cámara Alta serán propuestos por los Parlamentos autonómicos.

De nuevo en bloques

La sentencia, que se conocerá en su totalidad en los próximos días, ha vuelto a contar con la habitual separación en bloques que se supone a los magistrados que componen el Pleno, salvo por Ramón Rodríguez Arribas, ponente de la resolución, y el vicepresidente del tribunal, Guillermo Jiménez. Ambos, considerados de tendencia conservadora, han votado a favor del nuevo Reglamento del Senado. Los que, como se preveía, han anunciado votos particulares son Vicente Conde, Jorge Rodríguez-Zapata y Javier Delgado Barrio.

El recurso del PP ha sido rechazado con el voto de los otros siete magistrados. Eugenio Gay no ha estado presente en las deliberaciones celebradas esta semana ni en la votación de ayer. Por eso, el recurso del PP se ha rechazado por siete votos a tres, pese a que el Pleno cuenta con 11 miembros desde el fallecimiento de Roberto García-Calvo.

Los magistrados que debían haber sido renovados en diciembre por el Senado son la presidenta, María Emilia Casas, el vicepresidente, Guillermo Jiménez, y los magistrados Vicente Conde y Jorge Rodríguez-Zapata. Es decir, una progresista y tres conservadores. Según la configuración actual de las Cortes, sus sustitutos serán elegidos de forma equitativa entre ambas tendencias (dos y dos), lo que supondrá una clara mayoría progresista en el Pleno del alto tribunal. Actualmente esta mayoría sólo era visible en las contadas ocasiones en que la presidenta ha utilizado el voto de calidad durante su mandato.

Propuesta autonómica

Con la decisión de ayer, cumplir con el mandato constitucional de que su máximo intérprete sea renovado por tercios cada tres años está ya sólo en manos de los políticos. Los senadores eligirán a los cuatro magistrados que les corresponde por primera vez a propuesta de las comunidades autónomas, por lo que el trámite necesario para adaptarse a la nueva condición ya puede iniciarse.

Sólo con éxito una vez

El único triunfo que puede atribuirse el partido de Rajoy en su táctica de recurrir por sistema al Constitucional consistió en apartar a Pablo Pérez Tremps de la resolución del recurso presentado por el PP contra el Estatut de Catalunya.

Los recursos del PP no sólo han sido rechazados por el alto tribunal, sino que además le ha sermoneado con dureza en algunos fallos, como cuando el TC inadmitió el recurso de la Generalitat valenciana contra el Estatuto andaluz o cuando rechazó las recusaciones que presentó contra tres magistrados considerados del sector progresista. En este último caso, el alto tribunal acusó al partido de faltarle al "respeto institucional" que merece. El PP pretendía así defender a los magistrados Roberto García-Calvo y Jorge Rodríguez-Zapata, cuya imparcialidad había sido cuestionada por el Gobierno.

Su intención era obligar al Pleno a rechazar todas las recusaciones para evitar quedar sin quórum para tomar decisiones. Sin embargo, Vicente Conde, como presidente en funciones, decidió resolver los incidentes de recusación por separado. Las del PP se rechazaron y el Pleno estimó las de García-Calvo y Rodríguez-Zapata, que quedaron apartados del recurso presentado por este mismo partido contra la prórroga de mandato de Casas y la elección por el Senado a propuesta autonómica.