Archivo de Público
Miércoles, 23 de Julio de 2008

Los termómetros empezarán mañana a bajar y la situación se normalizará el viernes

EFE ·23/07/2008 - 12:35h

EFE - Un niño juega en la fuente de la Plaza de España de Sevilla mientras se refresca del intenso calor que azota la ciudad.

Los termómetros, que registran desde el pasado sábado temperaturas muy altas que rondan los 40 grados en muchos lugares de la península, comenzarán mañana a descender y la situación estará el viernes plenamente normalizada.

La masa de aire procedente de África que penetró en la península es la responsable del actual episodio de calor, aunque los valores que se han registrado no son excepcionales en esta época del año, según fuentes de la Agencia estatal de Meteorología.

Hoy, siete provincias están en "alerta naranja" (riesgo importante) como consecuencia de las altas temperaturas que van a registrar; son Madrid (39 grados), Toledo (39), Ciudad Real (40), Córdoba (40), Jaén (40), Sevilla (40) y Granada (40).

Además de esas siete provincias, en otras diecisiete, la mayoría de ellas del interior peninsular, se encuentran en "alerta amarilla" (riesgo bajo) por las elevadas temperaturas, aunque en estos casos no llegarán a ser tan extremas.

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, la alerta "naranja" se limitará mañana a dos provincias, Jaén y Granada, donde las temperaturas volverán a alcanzar los 40 grados, y otras trece continuarán en alerta "amarilla".

El viernes la situación estará prácticamente normalizada y no está previsto que la alerta naranja afecte a ninguna provincia, aunque las temperaturas seguirán siendo elevadas y propias del verano.

España se incorporó hace dos años servicio de predicción y vigilancia europeo "Meteoalerta", un sistema para prevenir y predecir los fenómenos meteorológicos adversos que permite "afinar" el conocimiento de éstos y saber más sobre dónde, cuándo y con qué intensidad se va a producir un evento de este tipo.

"Meteoalerta" incorporó al sistema español la misma metodología europea sobre la vigilancia de los fenómenos adversos, e incorporó para ello cuatro niveles (verde, amarillo, naranja y rojo) de acuerdo con umbrales específicos en cada zona.