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Miércoles, 23 de Julio de 2008

Sastre pone el Tour patas arriba

El corredor español gana la etapa del Alpe d'Huez y se convierte en el nuevo líder, en detrimento de su compañero Schleck

PÚBLICO.ES/ AGENCIAS ·23/07/2008 - 17:36h

EFE - Sastre gana la etapa reina del Tour.

El español Carlos Sastre (CSC) ha conseguido la etapa reina del Tour y se convierte en el nuevo líder de la competición.

El español logró distanciarse de los favoritos durante la ascensión del Alpe d'Huez y mantuvo una diferencia de más de dos minutos sobre los principales perseguidores. 

Sastre, que invirtió un tiempo de 6:07.58 horas, aventajó en 2:03 minutos al también español Samuel Sánchez (Euskaltel-Euskadi), segundo, y al luxemburgués Andy Schleck (Team CSC), tercero. Además, saca 1:134 a Cadel Evans en la general, su principal adversario para conseguir finalmente el Tour.

Esta es la cuarta victoria española en lo que va de competición. Sastre, otrora gregario del italiano Ivan Basso, se convierte además en el tercer español en proclamarse ganador de etapa en la mítica montaña después de que en 1987 lo hiciera Federico Etxabe y en 2002 Iban Mayo.

Un paso importante de Sastre en su objetivo de ganar el Tour, pero no definitivo porque queda una contrarreloj de 53 kilómetros

Etapa mítica 

Sastre abrazó la leyenda del Alpe D'Huez con una victoria en solitario en la etapa reina que le proporcionó el maillot amarillo y el derecho a soñar con el triunfo final en París si consigue rentabilizar 1.34 minutos sobre el australiano Cadel Evans en la contrarreloj decisiva del sábado.

Sastre, de 33 años, se lo jugó todo a una carta en el ascenso a la mítica cima del Alpe D'Huez. Arrancó a pie de puerto, con 13 kilómetros de pared por delante y escribió en solitario, con grandeza, una hazaña que le permitió tocar el cielo con las manos y soñar con el maillot amarillo en París.

El ciclista madrileño afincado y formado como ciclista en El Barraco (Avila), levantó los brazos después de recrearse unos segundos en estirar el maillot con un tiempo de 6h.05.58. La fiesta española la remató Samuel Sánchez (Euskaltel), segundo a 2.03 y Alejandro Valverde, que llegó con los grandes a 2.15. En este grupo estaban los enemigos a batir, el australiano Cadel Evans, el ruso Menchov y el austríaco Berhnard Kohl.

Sastre, míster top ten en las vueltas grandes (4 en el Tour) se apuntó la segunda victoria en la grande boucle. Ya probó la gloria en Les Domaines en 2003 y le tocó repetir en un lugar donde la historia de esta carrera deja hueco al vencedor. El líder del CSC subió al podio "tremendamente feliz" a vestirse con la prenda dorada que distingue a los elegidos.

Lucha por el Tour 

Un paso importante de Sastre en su objetivo de ganar el Tour, pero no definitivo porque queda una contrarreloj de 53 kilómetros el próximo sábado en la que Evans y Menchov tienen aún mucho que decir.El español aventaja en 1.24 a su compañero y ex líder Frank Schleck y en 1.33 a Berhnard Kohl, los inquilinos del podio en Alpe D'Huez.

Cadel Evans espera cuarto a 1.34 y Denis Menchov quinto a 2.39. Alejandro Valverde pasó a la séptima plaza a 5.35 y Samuel Sánchez a la octava a 5.52.

Al menos hasta el sábado, el ciclismo español soñará con la tercera victoria consecutiva en el Tour. Sería demasiado bonito que a los triunfos de Pereiro y Contador se uniera el de Sastre. De momento, prudencia. "Ahora lo que quiero es disfrutar de este triunfo y del maillot y tenemos dos días para pensar en la contrarrloj", señaló Sastre.

La decimoséptima etapa que se disputó entre Embrun y Alpe D'Huez ofreció un menú estremecedor con tres puertos de los que escriben la historia de la épica. El Col del Galibier (21 kms al 5,6 %) no vivió escenas de este tipo, ni mucho menos. El alemán Stefan Schumacher (Gerolsteiner) puso su nombre en la historia de tan legendario puerto y 5.000 euros en su bolsillo en concepto del premio Henri Desgrange, fundador del Tour. Los gallos subieron juntos escoltados por un pelotón que no había sufrido aún grandes destrozos.

Después de un descenso en el que no faltaron las caídas, la subida a la interminable Croix de Fer (29 kms al 5,2 %) cambió el decorado. El CSC empezó a mover fichas y asumió el mando de las operaciones. Los hombres de Sastre enseñaron la garras con O'Grady y Cancellara, que marcaron un ritmo exigente que redujo el grupo principal a 35 unidades.