Archivo de Público
Miércoles, 23 de Julio de 2008

Seis años de prisión para el británico que "volvió de la muerte" y su mujer

EFE ·23/07/2008 - 16:30h

EFE - Los hermanos Mark (d) y Anthony Darwin (i), a su salida del tribunal de Middlesbrough (Reino Unido) que juzga el caso de su padre, a quien se dio por muerto tras desaparecer un día en el mar con una canoa y que se presentó cinco años después en una comisaría tras pasar un tiempo en Panamá.

John Darwin, el británico que "volvió de la muerte", y su esposa, Anne, fueron condenados hoy a más de seis años de prisión por fingir el fallecimiento del hombre para estafar a las compañías de seguros.

Anne Darwin, de 56 años, convenció a las aseguradoras, la Justicia británica y a sus propios hijos de que su marido había desaparecido cuando salió a navegar con su canoa en marzo del 2002 en Hartlepool (noroeste de Inglaterra). En el 2003 fue dado por muerto después de una infructuosa búsqueda por mar y aire.

John Darwin, ex funcionario de prisiones, fue condenado a seis años y tres meses de cárcel tras declararse culpable de una estafa por valor de 250.000 libras (más de 315.000 euros).

A su mujer le ha sido impuesta una condena aún mayor, de seis años y seis meses de prisión, por seis cargos de fraude y nueve de blanqueo de dinero, después de siete días de juicio en un tribunal británico.

El complot quedó al descubierto después de que John Darwin fuese detenido bajo sospecha de fraude, tras presentarse el pasado mes de diciembre en una comisaría de Londres y explicar que era una persona dada por desaparecida.

Poco después de su reaparición, se publicó una fotografía del matrimonio en un apartamento de Panamá, adonde se fue a vivir la mujer tras la fingida desaparición.

La señora Darwin alegó en el juicio "coacción marital", es decir, que había actuado en contra de su voluntad presionada por su marido, pero el jurado desestimó esos argumentos de la defensa cuando la acusación presentó en el juicio los correos electrónicos que la pareja se había intercambiado.

Al dictar sentencia, el magistrado aseguró que las "verdaderas víctimas" de la pareja habían sido sus hijos.

"Aunque las sumas implicadas no son tan altas como algunos casos de lo que se ha informado, la duración del delito, su naturaleza polifacética y, en particular, el dolor infringido durante años a aquellos que eran sus verdaderas víctimas, sus propios hijos, cuyas vidas han aplastado, hace de éste un caso que merece una sentencia particularmente severa", dijo.