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Miércoles, 23 de Julio de 2008

Los refugiados palestinos de Gaza siguen sufriendo

El bloqueo de Israel no permite el paso a la franja mediterránea de elementos imprescindibles como comida o combustible

PÚBLICO.ES / AGENCIAS ·23/07/2008 - 12:32h

MOHAMMED SABER - EFE - John Ging, director de la agencia de la ONU dedicada a la ayuda de los refugiados palestinos, ha afirmado en Gaza que tras la situación entre Hamas e Israel Gaza se ha quedado sin combustible y sin comida.

La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) ha advertido de que, pese a la tregua iniciada hace un mes entre Israel y Hamas gracias la mediación egipcia, la pobreza en la franja de Gaza continúa en aumento.

"La situación en la franja de Gaza se está deteriorando y el número de personas pobres aumenta sólo un mes después de la entrada en vigor del alto el fuego", declaró en rueda de prensa el jefe de operaciones de la UNRWA en Gaza, John Ging.

En virtud de esa tregua, Israel se comprometía a levantar gradualmente el bloqueo impuesto a la franja mediterránea desde hace más de un año, cuando el movimiento de resistencia palestino de Hamas recuperó por la fuerza el control del territorio.

Israel no cumple 

Israel ha permitido de forma intermitente la entrada de algunos productos alimenticios, así como combustible y material de construcción, aunque los pasos industriales y fronterizos fueron cerrados en represalia al disparo de cohetes desde Gaza contra suelo israelí.

"La gente pobre aquí en Gaza no siente ningún beneficio inmediato de la tregua y sus condiciones de vida están empeorando de peor a mucho peor mientras Israel no autorice la entrada de todo tipo de productos básicos y alimentos a la franja", agregó Ging.

Necesidad de medidas inmediatas 

El funcionario anunció que su agencia ha decidido destinar 6,5 millones de dólares (4,1 millones de euros) en ayuda urgente para los alrededor de 100.000 palestinos pobres en la franja de Gaza registrados por la UNRWA.

Asimismo criticó a Israel por las escasas cantidades de combustible que autoriza entrar en Gaza cada día, y precisó que ese monto "no excede el 25 por ciento del total permitido antes". "No puedo imaginarme cómo pueden los residentes de la franja de Gaza afrontar esta difícil situación", abundó Ging.

También hizo un llamamiento tanto a Israel como a Egipto para que reabran las fronteras de la franja de Gaza, incluido el paso de Rafah, en el sur de la misma y que limita con el territorio egipcio.

Tregua frágil

La reducción de la violencia en Gaza es significativa, pero frágil, según palabras del secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe, al informar al Consejo de Seguridad sobre la situación en Oriente Próximo.

"Esperamos que se sostenga esta calma y que, junto con el diálogo interno entre palestinos, conduzca a otros pasos positivos, como el retorno de la legítima Autoridad Palestina a la Franja de Gaza, y la reapertura de los cruces", afirmó el funcionario.

Por otra parte, la representante de la Misión Permanente de Observación de Palestina ante la ONU, Feda Abdelhady Nasser, habló sobre la situación de los asentamientos en los territorios ocupados. "Reafirmamos el deseo de que la calma prevalezca y de que la Potencia ocupante levante el sitio de Gaza y permita el movimiento de personas y mercancías, para aliviar el sufrimiento de la población civil palestina", dijo Nasser.

Gaza, la historia de una ocupación

Desde el estallido de la Guerra de los Seis Días en 1967, Israel ocupa el territorio palestino de la franja de Gaza. Desde ese momento, la ONU llamó a Israel a retirarse de los territorios árabes ocupados por la fuerza y declaró el derecho de los palestinos al retorno y a la autodeterminación, algo que el estado judío ha obviado siempre.

En abril de 2004, Ariel Sharon, anterior primer ministro israelí y que actualmente se encuentra en estado crítico por una enfermedad, anunció el Plan de separación unilateral con los palestinos que incluía la evacuación de los asentamientos de la franja de Gaza y el desmantelamiento de seis colonias de Cisjordania. Sin embargo, en octubre, las fuerzas israelíes demolieron las casas de cientos de palestinos y derribaron obras de infraestructura, matando a más de 70 personas en lo que constituyó el ataque más cruento en la franja de Gaza en años.

En agosto de 2005 el ejército israelí concluyó el operativo de retirada de Gaza, que incluyó la evacuación -en muchos casos forzosa- de unos 8.500 colonos, poniendo fin a 38 años de ocupación militar de la zona. Sin embargo, el primer ministro israelí interino, Ehud Olmert, anunció que no negociaría con el nuevo gobierno, formado por Hamas, a menos que la organización renunciara a la violencia y reconociese al estado de Israel, y dejó de transferirle los fondos derivados de impuestos e ingresos aduaneros recaudados por Israel en nombre de la Autoridad Nacional Palestina.

El congelamiento de las transferencias de fondos israelíes y la suspensión de la millonaria ayuda económica de EEUU y la UE dejaron al gobierno palestino al borde de la asfixia financiera. El gobierno del Hamas resistió las presiones internacionales para lograr que reconociese a Israel y solicitó ayuda a los países musulmanes para poder pagar sueldos públicos atrasados durante meses.

Durante todo el período, Israel continuó con su política de asesinatos selectivos de líderes y militantes de organizaciones palestinas, a medida que las reacciones violentas por parte de los palestinos no ayudaban a fraguar un alto el fuego efectivo.